SANTIO DOMINGO.- Con el pretexto de que ya no aguanta más quimioterapia, el hospital Robert Reid Cabral desahució a principios de enero pasado, a Arleny Medina Carvajal, una niña de apenas seis años aquejada de leucemia.
La pequeña quiere jugar como sus amiguitos del kilómetro Ocho de la Sánchez, donde vive, pero la enfermedad la tiene postrada en una cama, porque los dolores de cabeza y los continuos mareos no le dan tregua y no puede permanecer en pie. “Mami, yo no aguanto más. Mami, no puedo más”, son las palabras que más repite Arleny, porque en los últimos tres meses su salud se ha deteriorado considerablemente, según asegura su madre María Elena Medina Félix.
Informó que desde enero a la fecha, la niña no ha recibido asistencia médica, porque los galenos le advirtieron que no podían ingresar a la pequeña y que sólo la llevara cuando tuviera una crisis para estabilizarla. Se quejó de que no le dieron ninguna alternativa para salvar la vida de su hija.
Arleny Medina Carvajal era una niña alegre y traviesa como los de su edad, pero desde el 2005, cuando le fue descubierta la enfermedad, no ha sido la misma, dijo Elena.
Desesperada, la madre lamenta que los médicos del hospital hayan “tirado la toalla”, pero confía en que un transplante le puede devolver la salud a su hija.