Gilberto Santos es el presidente de la Asociación de Empresas Inmobiliarias (AEI). Como representante de uno de los sectores de mayor dinamismo económico en el país, explica la situación en que se encuentra el sector inmobiliario dominicano frente a las dificultades que implica la crisis internacional.
Santos declara que la industria de la construcción padece un déficit que oscila entre un 40% y 50%, lo que ha empeorado con el aumento de las tasas de interés de los bancos comerciales y las asociaciones de ahorros y préstamos. Enfatiza que el país debe prepararse para enfrentar la situación que de todas formas afecta al país. En una entrevista a LISTÍN DIARIO el empresario aboga por más incentivos a la inversión extranjera a través de la eliminación de los impuestos orientados a la industria de la construcción.
¿Cuál es la situación del sector inmobiliario en la actualidad?
El sector inmobiliario se encuentra hoy en día en una coyuntura delicada por la situación económica mundial que está sucediendo actualmente con relación a la quiebra de los bancos. Esto tendrá un efecto directo sobre las inversiones y sobre todo en la producción del sector de la construcción. De hecho, ya la construcción en el país se ha reducido en su ritmo de crecimiento y esa situación podría prolongarse.
¿Cómo prevé que serán los cambios para los próximos meses?
Si el Estado dominicano no dispone alguna medida que facilite al inversionista extranjero hacer inversiones en el país, se nos hará difícil porque el efecto de la banca hipotecaria en Estados Unidos y en los mercados europeos de una manera u otra nos afecta. Por ejemplo, en Panamá se libera de impuestos la materia prima destinada para la construcción y también las inversiones en los terrenos. En esa nación se mantiene un creciente dinamismo en la construcción de edificios corporativos y proyectos turísticos. De lo que se trata es de brindarle tranquilidad al inversionista porque siempre habrá empresas que buscan los lugares más convenientes en donde poner su dinero.
¿Cómo percibe la demanda y oferta en el país?
En la actualidad debe haber un déficit de un 40% a un 50% del monto de ventas por debajo de lo real que es causado por el aumento de las tasas de interés aplicado por el sector financiero. El mercado está agresivo, aunque siempre habrá alguien que compre inmuebles porque el déficit poblacional es alto.
¿Es un buen momento para invertir en inmuebles a nivel local y a nivel internacional?
A nivel local, como corredor y agente inmobiliario, creo que es un buen momento para invertir, pero esto aplica para las personas que cuenten con dinero al contado y estén listos para negociar las ofertas con los promotores y agentes.
¿Y si es con financiamiento?
En ese caso es más difícil. Es preocupante ver como la situación se está proyectando porque como vamos será muy difícil para una persona de clase media y media baja poder tener un techo. Una muestra de esto es que hace varios años el país disfrutó de una bonanza de ferias inmobiliarias. Esas ventas hoy están dando problemas porque la banca hipotecaria está llamando a cada uno de esos compradores anunciándoles el aumento de las tasas de interés. Respecto a la inversión extranjera considero que no es el mejor momento de para hacer inversiones a nivel internacional por la coyuntura de la crisis.
¿Qué recomendaciones hace al consumidor que pretende adquirir un inmueble en estos momentos?
Que inviertan en una propiedad terminada porque para esta ya no tendrá valor un aumento en los precios. Además, le sugerimos que busque asesoría de promotores y corredores debidamente certificados que le orienten sobre las decisiones correctas a tomar. En ocasiones, hay personas que resultan estafadas con la adquisición de un solar, una finca o una edificación (casa o apartamento), debido a que no buscan la orientación de los agentes inmobiliarios para determinar si quien está ofreciendo el inmueble está debidamente documentado o si se trata de algún impostor.
¿Cuáles son los retos que enfrenta el sector inmobiliario?
Hoy en día la industria de la construcción enfrenta una situación un poco más difícil de la que hemos vivido en otras épocas de crisis como fue la de los años 1989-90 y la del 2003-2004. La diferencia es que esas situaciones se crearon en nuestro territorio, pero hoy es diferente porque la actual es una crisis mundial. Por esto creo que debe haber una voluntad política a favor de la construcción. No podemos perder de vista que nosotros somos un diamante sin pulir por nuestras playas, sol y arena, pero hay que hacer un trabajo para el inversionista extranjero.