SANTO DOMINGO.- El director general de Impuestos Internos, Juan Hernández, explicó ayer que la amnistía fiscal no es una rectificativa del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y que de lo que se trata es de un método para liberar a los contribuyentes de auditorías.
Señaló que “todos van a recibir las notificaciones con las inconsistencias”, ya que el método es que todos se pongan igual que sus iguales.
Dijo que en la DGII hay 240 auditores y que cualquier día pueden visitar a los contribuyentes y pedirles las facturas.
“No pierdan su tiempo haciendo elucubraciones, porque la amnistía fiscal es un método para calcular un monto de impuestos para liberarle de auditorías”, señaló el funcionario al participar en el taller “Análisis y perspectivas en la implementación de los comprobantes fiscales e implicaciones de la nueva flexibilización impositiva”, realizado ayer por la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (Anje).
Hernández dijo también que es mentira que en el país se aplique la tasa más alta del ISR, ya que tanto en Chile como en Irlanda la filosofía del ISR no está orientada a las empresas, sino a las personas. Es decir, se aplica una tasa baja a las empresas y una tasa marginal alta a las personas físicas, que en el caso de Chile es de 48% y de Irlanda de 58%, al rechazar que se aplique aquí una baja de impuestos, conjuntamente con la generalización del ITBIS como han planteado economistas. Instó a que alguien diga qué país se ha desarrollado con tasas bajas.
Asimismo, dijo que la amnistía abarca la renta y el ITBIS. señaló que la DGII clasifica las empresas por su actividad económica y por su rango de ingresos, de lo cual se extrae la tasa efectiva de tributación, que es impuestos divididos entre los ingresos de venta.
Explicó que las empresas con una tasa efectiva de tributación por debajo del promedio tiene que llegar a ese nivel, sin recargos, sin réditos, únicamente para el 2006 y con validez para el ISR y el ITBS.
Certificación
En cambio, cuando se está por encima del promedio de la tasa efectiva de tributación, el contribuyente tiene el derecho de pedir a la administración una certificación que lo libere de auditorías para los años 2006 y 2005.
Hernández señaló la importancia de establecer la actividad económica real, para asegurar el “sonrojo, el rubor, del que paga”.
Precisó que la amnistía fiscal contemplada en el proyecto de flexibilización fiscal es “sui generis”, ya que se trata de un mecanismo equitativo y transparente.
Explicó que no es necesario chequear facturas a nadie, porque en la administración están los datos y los mecanismos legales, “sencillamente se escogen los promedios”.
Asimismo, se aplica la ley, se estima el resto, va al 2006, 2005 y todos los años que no han prescrito, y eso crea incertidumbre, temores, y una serie de cosas.
En ese aspecto, dijo que lo que ha hecho el presidente Leonel Fernández es liberar a todo el que quiera de esos temores.