SANTO DOMINGO.- El Informe Nacional sobre Desarrollo Humano 2008 demuestra que el nivel de acceso a las oportunidades depende de la zona en la que se viva, la clase social a la que se pertenezca, el sexo o de la capacidad de incidencia pública que se posea, y no del Estado de derecho ni del nivel de riqueza del país.
También señala que históricamente las élites y los partidos políticos han fallado, porque no han podido mejorar la equidad y garantizar el acceso a las oportunidades de la gran mayoría de población, entrando en una lógica de lealtades perversas: el poder por el poder y la lealtad endogámica. No hay lealtad con la población, ni con la política de Estado ni con el desarrollo, dice.
El tercer el Informe sobre Desarrollo Humano República Dominicana 2008, bajo el título: “Desarrollo humano, una cuestión de poder”, será presentado oficialmente el próximo miércoles 28 de mayo de 2008, a las 6 de la tarde, en el Aula Magna de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), por la Oficina de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en República Dominicana.
Se destaca la desigualdad en la distribución de las capacidades y oportunidades entre las provincias, así como entre grupos y personas. También analiza cómo esta desigualdad se reproduce a través de la estructura institucional y la cultura política.
Según los resultados del informe “no hay razones para suponer que las instituciones políticas y las relaciones de poder vayan a cambiar de manera espontánea, por lo tanto, si la sociedad no se organiza, se empodera, se moviliza y reestructuran las relaciones de poder, no habrá desarrollo humano, porque el desarrollo humano es una cuestión de poder”.