SANTO DOMINGO.- Las cifras que arrojan los informes
oficiales, partiendo de los montos que se ha “tragado” el sector
eléctrico para sostener su ineficiencia, son alarmantes. Los datos a
partir del 2004 son lo suficientemente contundentes respecto a la
influencia que ejerce el subsidio energético sobre las finanzas
públicas. El mantenimiento de la tarifa que cobran las distribuidoras
por cada kilovatio hora se ha convertido en el peor “dolor de cabeza”.
Los
niveles históricos alcanzados por el petróleo, cuya cotización ha
tocado los US$120 el barril, dan una idea de lo pesada que debe ser la
carga económica, partiendo de que cuando el Gobierno decidió “congelar”
la tarifa en enero de 2006, el crudo costaba US$58.40, lo que implica
un alza relativa que supera el 104%.
Si se toma como referencia el precio del barril del petróleo, que es
una de las variables para fijar cuánto pagarán los clientes de las
Edes, el nivel promedio estaría en US$0.40 por kilovatio hora, pues la
cotización del crudo ha doblado el nivel de enero de 2006.
El subsidio al sector eléctrico, independientemente del Programa de
Reducción de Apagones (PRA), consumió US$250 millones en el 2004,
US$610 millones en el 2005, US$545 millones en el 2006 y
aproximadamente US$580 millones en el 2007. En lo que va de 2008 el
subsidio supera con creces el otorgado en igual período del año pasado,
pues según la Superintendencia de Electricidad el monto supera los
US$115 millones.
A pesar de la carga económica que esto ha
significado para las finanzas públicas, las autoridades han mantenido
el subsidio a la tarifa y al sector eléctrico en sentido general,
mientras que el superintendente, Francisco Méndez, asegura que “por el
momento” no se ha contemplado la posibilidad de revisar la tarifa.
Sólo
el secretario de Economía Planificación y Desarrollo, Temístocles
Montás, se ha referido a que después de mayo será necesario revisar los
diferentes programas de subsidios que ejecuta el Gobierno, entre los
que están a la agroindustria, agricultura, electricidad, comercio y
ganaderos, entre otros.
Tomando como referencia lo que ha
sucedido con el monto que se destina para cubrir el déficit financiero
del sector, la congelación de la tarifa de electricidad y el incremento
en la cotización del petróleo son los únicos dos factores más
influyentes para que el subsidio al sector se haya disparado.
Contando
a partir del 2004, el Estado ha tenido que desprenderse de
aproximadamente US$1,980 millones para cubrir los huecos financieros de
las distribuidoras, que según la Corporación Dominicana de Empresa
Eléctricas Estatales (CDEEE), han logrado mejorar el índice de cobranza
en los últimos tres meses.
Estos datos indican que los clientes
de las distribuidoras no resistirían una eliminación abrupta del
subsidio que otorga el Gobierno. La razón: el cúmulo de alzas es tan
pronunciado que sería un golpe muy fuerte para las economías de quienes
pagan religiosamente la electricidad.
De lo que sí la población
puede estar segura es de que si el Gobierno elimina el subsidio al
sector eléctrico el precio del kilovatio hora costaría el doble. De
US$0.20 pasaría a US$0.40 en promedio. Otra de las cargas económicas lo
representan los intereses que generan los bonos de US$300 millones
emitidos en el 2006 para la recompra de las distribuidoras.
Cálculos preliminares indican que a la fecha el Estado se ha
desprendido de alrededor de US$60 millones. Los ingresos de la CDEEE
durante los últimos tres años, estimados en US$1,300 millones, también
han sido absorbidos por el sector eléctrico.
Los cobros totales de las tres distribuidoras en el período
2005-2007 fueron de US$2,726 millones, lo que indica que el aporte
total del Gobierno es superior en un 4.1% a los cobros de las
distribuidoras.
Generación
En el 2004, la generación a base de derivados del petróleo representó
el 58.4%, mientras que en el 2005 fue de 54.3%; en el 2006 se situó en
47.5% y en el 2007 en un 45%. La tarifa promedio aumentó de US$0.12
kilovatio hora en el 2004 a US$0.20 en el 2005, cuando el precio del
barril de petróleo se situaba por debajo de los US$45. Desde enero de
2006 las autoridades no revisan la tarifa, a pesar de los niveles
históricos a los que ha llegado el crudo.
Un simple levantamiento de datos establece que las alzas en el
precio del petróleo entre el 2005-2007 fueron absorbidas por la
disminución en la generación a base de derivados del petróleo, ya que
el precio promedio de compra de la energía de las distribuidoras a los
generadores en el período 2005-2007 (energía + pago por capacidad +
peaje de transmisión) se situaba en US$0.20 kilovatio hora, lo que
producía un margen de intermediación o Valor Agregado de Distribución
(VAD) de US$0.08, casi tres veces el VAD de una distribuidora manejada
eficientemente y casi tres veces el VAD del 2004 que se situaba en
US$0.03/Kwh.