América Latina ha dado excelentes y formidables jugadores de béisbol que han sentado fama no sólo en las Grandes Ligas de Estados Unidos, sino en otras zonas del mundo donde hay pasión por este deporte.
Es una historia de aportaciones que se remonta a más de medio siglo, dejando una estela de nombres que han establecido marcas insuperables o que le han dado al béisbol de grandes ligas los mejores timbres de orgullo.
El Salón de la Fama del Béisbol Latino, que se inauguró en Casa de Campo el año pasado, vuelve esta noche a llenarse de gloria, con la exaltación de doce superestrellas: Tony Oliva y Ramón Bragaña, de Cuba; Aurelio Rodríguez y Ángel Castro, de México; Benjamín Oglivie y Pat Scanteblury, de Panamá; Bernie Williams y Luis Arroyo -Tite- de Puerto Rico; Tony Peña y Diómedes -Guayubín- Olivo, de República Dominicana; Manny Trillo y Alejandro Peña Carrasquel, de Venezuela.
La actividad se registrará, como el año pasado, en Altos de Chavón, en una ceremonia que recordará a muchos las grandes hazañas con las que estos peloteros se encumbraron y atrajeron a la fanaticada, convirtiéndose en su momento en verdaderos ídolos y héroes de millares de seguidores del béisbol que todavía añoran sus éxitos.
El presidente del Salón de la Fama del Béisbol Latino, Roberto Weill, ha sido el gran impulsador de esta iniciativa, que viene a constituirse en una especie del Salón de Cooperstown, donde las más grandes luminarias de este deporte han merecido el reconocimiento a su inmortalidad.
LISTÍN DIARIO, que apoya con entusiasmo esta idea desde su nacimiento, se siente orgulloso de testimoniar su admiración a todas las figuras que hoy serán exaltadas en este pabellón, verdaderos modelos de coraje y grandeza deportivas.