Medida: El Cuerpo de Bomberos de Mayagüez ha tomado el control de las instalaciones, y cuando se llenan las facilidades cierran la entrada a cualquier persona, no importa su categoría. Esta situación ha provocado que cientos y hasta miles de personas se queden fuera, aún cuando han comprado tickets para ver las actividades. Esta situación se ha acrecentado a medida que el programa de actividades se reduce al llegar la conclusión de los juegos.
Lesionada: La softbolista Rosangela Rodríguez no pudo jugar en el partido por la medalla de oro contra Venezuela el pasado viernes porque previamente se había fracturado una pierna cuando hizo un deslizamiento en la inicial en un partido, precisamente, ante Venezuela.
Protestas: Mucha gente ha protestado el comportamiento de los jueces de boxeo en la primera cartelera final del pasado viernes. Sucede que en todas las peleas en las que intervinieron boxeadores locales, los jueces solamente veían los puntos de los púgiles boricuas y sucedió que una pelea terminó empate a uno y le dieron la victoria al puertorriqueño a pesar de que el mexicano había tirado una lluvia de golpes, pero “sin conseguir punto”.
Pena: La promoción que se estuvo pasando con motivo del partido final por el oro entre Puerto Rico y México fue el incidente que protagonizó Carlos Arroyo con un jugador mexicano. Una gran contradicción con otras publicidades que se pasaban de los juegos donde presentaban atletas del primer nivel boricua con niños promoviendo la paz.
Amonestación: Al periodista Martín Rodríguez, de SIN, le sacaron una tarjeta roja por pasividad cuando una voluntaria de los juegos le galanteaba. Mientras que el colega Melvin José Bejarán ganó a unanimidad el concurso gastronómico realizado en un ágape ofrecido a la prensa dominicana en un restaurant chino.
Retaguardia: La última parte de la delegación en abandonar la villa son Gilberto García, Tony Mesa, Miguel Merejo y Juan Vila, este último, Jefe de Misión. Ellos deberán entregar lo que recibieron bajo inventario.
Tristeza: La tristeza es muy marcada entre la legión de voluntarios que durante los últimos 20 días trabajaron bajo agua, sol y sereno en estos juegos, que por cierto fueron muy zarandeados por los constantes cambios climáticos, sobre todo, las lluvias torrenciales que afectaron desde la apertura hasta una amplia gama de actividades del programa de los mismos.
Comparación: En los últimos días los periodistas del Centro de Prensa han estado comparando los Juegos de Mayagüez con los de Ponce 1993 y la mayoría coinciden que Ponce estuvo por encima. La razón es que en estos juegos ha habido muchas dificultades para cubrir los eventos, por lo lejano de muchos escenarios y los inconvenientes que se presentaron a lo largo del evento.