El dueño de los Mavericks de Dallas, Mark Cuban, ya conoce la respuesta que le pidió a la NBA tras criticar de forma negativa la actuación de los árbitros y fue la de ser multado con 75,000 dólares.
Mientras que el entrenador de los Mavericks, Rick Carlisle, tendrá que pagar 35.000 dólares por golpear al balón con el pie y mandarlo a las gradas durante el partido del pasado miércoles que el equipo tejano disputó en su campo del American Airlines Center contra los Spurs de San Antonio.
Aunque Carlisle pidió perdón públicamente nada más concluir el partido por el acto realizado, la NBA siguió con el reglamento en la mano para imponer la multa y el propio entrenador admitió hoy que el castigo era “apropiado”.
“Si eres responsable de lanzar el balón a las gradas tienes que estar sujeto a que te multen”, declaró Carlisle.
“Acepto la multa y lamento la situación que se generó, aunque fue algo accidental, por lo que ahora hay que seguir adelante”. Por su parte, Cuban dijo que no sólo pagará la multa sino que donará otros 75.000 a una organización benéfica, pero reitera que la NBA tiene un problema “grave” con la pobre calidad que se está dando este año en el trabajo de los árbitros.
Cuban comentó después del partido contra los Spurs, que los Mavericks perdieron por 86-95, que los árbitros se habían equivocado en “todo”.
El dueño de los Mavericks fue más lejos y dijo que desde hace mucho tiempo no hacia comentarios sobre las actuaciones de los árbitros, pero nunca había visto una labor tan mala como la que estaban teniendo en el primer mes de competición de la nueva temporada.