EGO CONTRA LEGO: El triunfo del sábado de Dinamarca sobre Holanda (1-0) fue comentado con mucha ironía por los medios belgas, que siguen machacando sobre sus vecinos holandeses, de los que suelen reírse. La página web de la televisión flamenca Sporza apuntó con ingenio “Legoland 1, Egoland 0” (Tierra del Lego 1, Tierra del Ego 0), en referencia a las guerras de egoísmos que impera en el seno de la Oranje y la célebre marca danesa de juguetes para niños, Lego.
HIMNO: Tomas Rosicky, capitán de República Checa, no canta el himno nacional, el “Kde domov muj?” (¿Dónde está mi patria?), antes de cada partido por cábala o superstición. “No lo canto desde hace mucho. Lo hago en mi cabeza. Pero soy supersticioso, cuando era joven lo cantaba, y perdíamos siempre. No es porque no sepa la letra o no lo quiera cantar”, explicó el armador del Arsenal.
SUSTO: El seleccionador de Bélgica, Marc Wilmots, presente en Ucrania en calidad de comentarista para la televisión pública belga se dio un susto terrible porque su avión estuvo por estrellarse en Kiev. Al Tupolev lo agarró una violenta tormenta cuando estaba aterrizando. “El avión se sacudía en todos los sentidos. A una centena de metros del piso, el piloto volvió a darle gas y tomar altura. El avión finalmente aterrizó en Dnipropetrovsk, antes de volver más tarde a Kiev”, explicó Wilmots a la prensa belga.
CÉSPED: Tras las quejas de varios jugadores sobre el césped en los estadios polacos, juzgados demasiado secos y no tan cortos y rápidos, una empresa austríaca se sintió de alguna forma contenta. Proveedor del pasto en tres estadios de Ucrania, la compañía Richter Rasen no tuvo ninguna queja, en contraposición. “Tal vez ellos lo lamentan ahora”, comentó el director Alexander Richter, en alusión a los organizadores polacos que habían optado por una solución menos costosa.