Es lo más parecido a un clásico moderno del básquetbol.
Cuatro años después del inolvidable partido de Beijing, España y Estados Unidos volverán a verse las caras hoy domingo en la final de los Juegos de Londres.
Nada ni nadie parece tener el potencial para arrebatar el oro a los estadounidenses.
Pero España, en la despedida de su generación dorada del básquetbol bautizada como la ÑBA, quiere darse una última oportunidad.
El camino a la final ha sido muy diferente para los dos equipos.
LeBron James, Kevin Durant, Kobe Bryant y compañía han dominado el torneo con autoridad, invictos y sin apenas sobresaltos. En semifinales, destrozaron a Argentina por 109-83.
Son los favoritos y no rehuyen esa responsabilidad.
“Cualquier otro resultado que no fuera estar en la final, hubiera sido decepcionante para nosotros”, dijo Carmelo Anthony tras la victoria frente a Argentina.
“Sólo nos queda un partido”.
España, sin embargo, encontró un camino tortuoso.
Perdió dos partidos en la fase de grupos y tuvo que remontar para imponerse a Francia en cuartos de final y a Rusia en la semifinal por 67-59.
“Pese a las críticas de la gente estamos de vuelta en una final otra vez, no hay que tener dudas de este equipo”, dijo el capitán español Juan Carlos Navarro.
“Con Estados Unidos debemos hacer muchas cosas bien, cosa que no es fácil pero lo intentaremos”.