Conocidos casi por todos como piratas, los antiguos corsarios han sido víctimas de un error histórico que ha llevado incluso a los especialistas a confundirlos con los personajes dedicados al robo por puro lucro en los mares del mundo.
Las diferencias entre estos personajes mitificados por el cine y la literatura intentarán ser despejadas por un grupo de especialistas durante el congreso internacional “Corso y piratería en América”, que se celebrará en Lima.
“El tema es en realidad atractivo, a veces muy mal entendido, incluso por los historiadores que confunden muchas veces qué es el corso y qué es el pirata y llaman a todos con el mismo gorro”, explicó el historiador peruano Jorge Ortiz Sotelo.
Ortiz aclaró que se trata de dos cosas distintas: “el corso es una forma legal de hacer la guerra y la piratería no, es el robo simplemente en alta mar, que existe hasta el día de hoy”.