Un equipo de arqueólogos italianos desenterró un esqueleto muy bien conservado en un convento abandonado de Florencia que podría ser el de La Gioconda, la mujer de la misteriosa sonrisa que Leonardo Da Vinci inmortalizó en su célebre cuadro.
Varios cuerpos han sido descubiertos hasta ahora en el lugar en la búsqueda de los restos mortales de Lisa Gherardini, la noble florentina que se cree que inspiró el retrato que Da Vinci pintó entre 1503 y 1506.
Según Silvano Vinceti, director del equipo de arqueólogos, este esqueleto es prometedor pero aún habrá que hacer pruebas para comprobar su identidad.