Nació y se desarrolló en el municipio de Mao. A los 22 años incursionó en el mundo de la radiofonía como locutor, siendo el primero en hacer uso oficial de los micrófonos en Radio Santa Cruz.
Es Nelson Reyes Guzmán, dueño del carné número 918 de la Comisión de Espectáculos Públicos y Radiofonía.
La licencia reforzó su sueño y amplía en él la esperanza de impulsar los más nobles valores del país y su comunidad.
Con su vocación sellada hacia la comunicación social inició los servicios de ¨guaguas anunciadoras¨, pionero en la Línea Noroeste.
Sin embargo, entendía que tenía más posibilidades de crecimiento y que su pueblo natal podría darle ese de- sarrollo. Así surgió la idea de abrir una estación radial, Arcoiris Digital 98.9 F.M., meta alcanzada en 1997.
Pionero Algunos comunicadores le llaman ¨El padre de la comunicación en Valverde¨, pues ha servido de mediador, maestro e instructor de diversas generaciones. Entre nos, no le gusta el sobrenombre.
Ha tenido la oportunidad de ocupar cargos políticos relevantes, pero entiende que lejos de esa área puede promover el desarrollo integral del ser humano, además de difundir la cultura y la conciencia ciu dadana, no solo a través de la comunicación, sino como individuo.
Diferentes estudiantes de comunicación y mercadeo visitan las instalaciones de su estación para enriquecerse con sus vivencias. Razón que lo motivó a diseñar un museo donde la nueva generación pueda ver la evolución de los medios informativos en la zona.
El impulso ha llegado más lejos de lo que espera, pues la estación radial también se difunde por la televisión, a través de Mao Cable Visión.
Hoy, con 69 años de edad, puede contar 47 dedicados a la comunicación.
DISTINCIONES
Ha recibido diferentes reconocimientos de diversas asociaciones, instituciones y gremios. El ayuntamiento lo declaró “Hijo Meritorio de Mao”. Agradece las distinciones, pero asegura que lo mejor ha sido permanecer laborando incansablemente en su entrañable entorno de bellos atardeceres, con el orgullo de nunca haber herido sensibilidades ni individuales, ni colectivas.
Además le satisface mantener su empresa moral y económicamente sin lucro excesivo, renunciando al beneficio injusto y al afán ciego que atenta con la sana humanidad.