SANTO DOMINGO.- Ángel Muñiz ataca de nuevo con un filme que promete ser político de principio a fin. “Es una película que quiero que la gente la vea antes de votar”, manifiesta el director de “Nuebayol”, al hacer referencia a “Ladrones a domicilio”, que acaba de rodar. El realizador de 47 años, que ha tomado el arte de las imágenes en movimiento como una forma de sacar a la luz su posición política y social, dedicó unos minutos de su trabajo en el set de rodaje para conversar con periodistas de este diario.
“Ladrones a domicilio es mi denuncia más contemporánea”, asegura, al entender que en esta historia, al igual que sus anteriores filmes, expresa problemas sociales que golpean al dominicano. Muñiz es de la opinión de que cualquier candidato que realmente tenga la intención de resolver el desorden en que se encuentra el país será rechazado por los votantes.
Con un título tan sarcástico, la película contará la historia de Bruno, (personaje que interpreta Manolo Ozuna), un sociólogo y profesor universitario, y los problemas económicos a que debe enfrentarse.
“Lo peor que le puede pasar a un hombre pobre y honrado es vivir en un país, rico y corrupto”, dice para ilustrar Muñiz. Según el realizador, la historia es una sátira de lo que ocurre política y socialmente en el país en la actualidad y que impide que se desarrolle. Es una denuncia de lo mal que funcionan las instituciones.
“Ladrones a domicilio es mi denuncia más contemporánea”
“Ladrones a domicilio es mi denuncia más contemporánea”, confiesa el cineasta dominicano Ángel Muñiz, al hablar de su nuevo proyecto cinematográfico que acaba de rodar y que supone su cuarto largometraje.
El realizador, que antes ha ofrecido “Nuebayol”, “Nuebayol III’’ y “Perico Ripiao”, ha elegido el camino del audiovisual para exponer sus pensamientos y sus puntos de vista políticos. Según Muñiz, la historia es una sátira de lo que ocurre política y socialmente en el país en la actualidad y que impide que se desarrolle.
EN CUADRO
En primer plano Ángel Muñiz tiene 47 años y acaba de ser padre de Sebastián Alberto. Afirma no creer en muchas cosas, pero sí que ya reencarnó en el niño, que nació el pasado seis de diciembre. La paternidad le ha hecho ser un poco más organizado y ver el futuro de otra manera.
Cuando supo que Steven Spielberg había filmado “E.T.” a los 33 años, se dijo que a esa edad quería hacer la primera suya. Empezó a rodar “Nuebayol” en marzo del 1993, cuando contaba precisamente con esa edad.
Supo que era disléxico cuando fue a estudiar cine a Estados Unidos. Este problema le impidió terminar los estudios. “No soy bachiller, no podía pasar de curso porque no podía estudiar”, confiesa.
“Me divierto hablando con gente, teniendo vivencias, conversando, sobre todo con personas mayores, viendo imágenes”, expresa el cineasta.
Lee muchos libros de cine, en inglés y español, pero no tiene un escritor favorito y la lectura para él no es un placer.
“Me alimento a través de mis ojos”, sigue diciendo y agrega que le gusta ver películas sin sonido, como un ejercicio, a ver si solo con los planos logra entender la historia que se narra.
A pesar de sentirse bien con que se reconozca su su obra no es dado a recoger premios. “La situacion que me genera ese momento es incomoda”, dice el innegable pionero del prolífico momento que vive la cinematografía nacional.
En una ocasión relata que lloró de la emoción que le produjo recibir la llamada de una sobrina suya que se sentía orgullo de que el nombre de su tío cineasta aparecía en su libro de historia del arte dominicano.
“La vida es bella”, de Roberto Benigni, es la forma en la que quiere hacer sus comedias. “Mi género es velorio dominicano”, dice, ya que sus filmes son tragicómicos y así mismo él ve los funerales de aquí. Declara que su mayor defecto es la prepotencia y la arrogancia. “En circunstancias normales no lo soy, pero detono fácilmente”.
Es una denuncia de lo mal que funcionan las instituciones que dirigen el país y de cómo, por la conducta corrupta que prevalece en ellas, no funcionan como deberían. “A esas entidades les resulta más productivo haber desarrollado la capacidad de resolver esa situación debajo de la mesa que tenerla que resolver en el ejercicio de sus responsabilidades”, considera. “Ladrones a domicilio” ha enfrentado varios problemas durante su filmación.
A pesar de que al inicio del rodaje planeaba su estreno para mediados de marzo, los problemas del clima que azotaron la isla en los últimos meses y la falta de mano de obra especializada lo obligaron a replantearse la fecha de la premier.
El clima no ha sido el más favorable. “Con la tormenta Noel tuve que atrasarla 15 días”, cuenta, y añade que con la producción de comerciales navideños, de campañas políticas y la filmación de “Play Ball” de Alfonso Rodríguez, la cantidad de técnicos del área de audiovisuales del país se redujo.
En un país donde aún no se han determinado las reglas del juego en cuanto a las producciones de películas y las que se realizan usan los mismos técnicos, el rodaje se ha accidentado.
A esto hay que añadir el fallecimiento de José Placencia, quien trabajaba en la realización del vestuario, tres días antes de comenzar a rodar; el hecho de que dos de los inversionistas que apoyarían el proyecto, al momento de realizar este reportaje no se habían presentado.
De la película
“Tiene un gran reto y es que casi toda la película ocurre en una noche y está planteada plano a plano”, adelanta Muñiz, ya que los planos secuencias están ausentes del film, lo que dará agilidad a la narración. “Tiene muchos cortes y en cuanto a lo visual va a ser muy interesante”, asegura al tiempo que dice que con esta cinta estrena su propio estudio.
“Ladrones a domicilio” será, al igual que “Perico Ripiao”, una “road movie” y asegura que los ambientes cambiarán constantemente.
“Cada vez que veas una secuencia, será en un lugar interesante”, afirma y adelanta que se presenta una serie de situaciones que mantendrán a la audiencia entretenida.
La fotografía es de Francisco Valdez, que ha trabajado en comerciales y cortos. Además, realizó la fotografía del filme “A mountain called hope”, dirigida por Gerry Balasta y producida en Filipinas.
Asegura que tiene la intención de que su trabajo pase desapercibido. “Fluir, no preconcebir y aportar, no estorbar a la historia que Ángel quiere comunicar”, dice Valdez al hablar de su trabajo operando la cámara.
La producción está a cargo de Jalsen Santana y el cineasta Robert Cornelio es asistente de dirección. La música vuelve a ser de Pengbian Sang. “Lo tengo oyendo reggaetón”, dice ya que las partituras contendrán una mezcla de palos y música urbana. Además incluirá una canción escrita por Muñiz llamada “Capú y no te abajes (Coca mandó la ley)”. El tema va en correspondencia con la historia y sigue la línea de la ironía.