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La República 28 Septiembre 2007
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ERA ESTUDIANTE DE TERMINO
Asesinato muchacha en autobús deja niño en orfandad y familia destrozada
  • Braian Morales apenado observa los restos de su esposa, mientras recibe las condolencias de familiares y amigos.
Deyanira Polanco

SANTO DOMINGO.- “Mi gorda, mi niña linda. Yo quisiera darte la vida, mi gorda”. Así lloraba, desconsoladamente, Daniela Castillo, madre de  Engeli María González Castillo, estudiante de término de ingeniería industrial y madre de un niño de tres años, a quien un oficial retirado le cegó la vida de un disparo en la cabeza, mientras ésta se desplazaba como pasajera en una guagua del transporte público, desde su lugar de trabajo a su casa en el sector Los Ríos.

El hecho ocurrió cerca de la seis de la tarde del miércoles, cuando  el  oficial retirado Rafael Santiago García Sosa, furioso porque el conductor de una guagua  no lo  dejó en el paso a desnivel de la avenida John F. Kennedy con Lope de Vega, comenzó a disparar en el interior del vehículo alcanzando una bala a Engeli. Aunque la noticia circuló inmediatamente, no fue hasta pasadas la siete de la noche cuando su esposo Brain Morales se enteró.

“Yo estaba preocupado porque la última vez que hablamos fue a las 4:30 de la tarde y ya eran más de la siete y ella no contestaba mi llamada. Fue entonces cuando recibí una llamada de patología Forense”, explica Braian, quien no se despegaba del ataúd donde yace la mujer con quien contrajo matrimonio el 18 de diciembre del 2003.

“Que se haga justicia. Este es un caso insólito, una joven universitaria, trabajadora, una madre y esposa ejemplar. Yo lo que quiero es que se haga justicia”, seguía exclamando Braian quien dice que su esposa  y él tenía muchos planes para con su niño de tres años.

Mientras que la señora Danila Castillo, rodeada del cariño de su extensa familia, tiene 18 hermanas y siete hermanos,  parecía desfallecer por todas las lagrimas  derramadas,  sólo pedía justicia y que caiga todo el peso de la ley contra su victimario.  Engeli era la mayor de sus cuatro hijos.

De su lado, René González Polanco, padre de Engeli, visiblemente nervioso e inconsolable, se quejaba de la forma en que perdió a su hija. “Si fuera una muerte natural, yo estuviera más tranquilo, pero ese animal me mató mi hija”.

Las hermanas de Daniela también lloran a Engeli como si fuera su hija, de manera tal que su sepelio no se pudo efectuar este jueves porque dos de ellas estaban fuera del país y habían pedido verla antes de ser llevada a su última morada.

Los primos y primas también lucían desconsolados y  aunque no hablaron con los periodistas se abrazaban en un solo llanto.

La sala de la funeraria Savica también estaba llena de flores enviadas por la  empresa farmacéutica donde  Engeli se desempeñaba como encargada de cobro, de amigos de la familia, allegados y compañeros de Intec, donde estudiaba.

Aunque la vida de esta joven trabajadora, madre y estudiante, no se la puede devolver nadie, todos los que sienten esta tragedia piden a las autoridades que el oficial García Sosa sea castigado con la pena máxima.

Los restos de Engeli María González Castillo serán sepultados este viernes en el cementerio Cristo Redentor, a las 10 de la mañana.

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