SANTIAGO.- Continúan las protestas por los apagones en varias comunidades del Cibao y la Línea Noroeste, donde ayer un hombre murió por los efectos de los gases lacrimógenos de las bombas lanzadas por agentes policiales que reprimían una manifestación en contra de los largos cortes de energía.
Mientras, el superintendente de Electricidad, Francisco Méndez, argumentó ayer que los apagones no son tan prolongados como denuncian los usuarios del servicio y agregó que se deben, sobre todo, a la falta de pago de parte de la población.
La muerte del señor Pablo Díaz Rodríguez, de 63 años, ocurrió en la comunidad de Castañuelas, provincia Monte Cristi, mientras que en barrios de Santiago continuaron ayer las jornadas en reclamo de más horas del servicio.
Díaz Rodríguez falleció, según los informes, tras sufrir problemas cardíacos, al resultar afectado por los gases lacrimógenos lanzados por miembros de la Policía Nacional.
Residentes en el municipio de Castañuelas explicaron que Díaz Rodríguez sufrió un desmayo luego de que los gases lacrimógenos le impidieran respirar de manera normal. Fue trasladado a una policlínica de esa comunidad, pero allí no pudieron hacer nada, debido a que no había energía eléctrica.
Fue entonces, cuando Díaz Rodríguez fue ingresado en la clínica Doctor Jiménez, pero su malestar siguió agudizándose porque también en ese centro de salud llegaban los gases lacrimógenos. Vecinos del Díaz Rodríguez dijeron que éste padecía de problemas cardiovasculares, los que se le agravaron al ser afectado por los gases lanzados por los agentes.
Los moradores de Castañuelas manifestaron que decidieron protestar, porque llevan varios días sin recibir energía eléctrica y que además las facturas cada vez les llegan más elevadas.
Indicaron que que los apagones dificultan las actividades cotidianas, principalmente en los colmados, supermercados, talleres, salones de belleza y otros negocios que requieren de la energía eléctrica para operar.
Durante la protesta, los manifestantes incendiaron numerosos neumáticos y obstaculizaron la principal carretera y caminos con basuras, piedras y ramas de árboles.
Destruyen medidores
Luego de que se conociera de la muerte del señor Díaz Rodríguez, los residentes en Castañuelas destruyeron a palos y pedradas la mayoría de los medidores eléctricos de esa comunidad.
Se desconoce si por esta acción la Policía Nacional detuvo a algunas personas, pero se informó que la institución busca a quienes cometieron este hecho.
Los residentes en Castañuelas, Monte Cristi, advirtieron que si no se le busca una solución al problema de los apagones, la jornada de protestas continuará en los próximos días hasta que se resuelvan esas dificultades.
En Santiago
Mientras que en barrios y comunidades rurales de esta provincia también continuaron ayer las protestas en contra de los frecuentes, tediosos y prolongados apagones.
Durante el desarrollo de estas protestas no se reportó a ninguna persona herida, pero sí varias detenidas por la Policía y trasladadas a la sede de la Dirección Regional Cibao Central de esa institución.
Residentes en los ensanches Espaillat, Libertad, Cienfuegos, Los Salados, Ingenio Arriba y Abajo y la comunidad de Batey I, La Canela, incendiaron numerosos neumáticos, obstaculizaron las calles y carreteras con piedras, ramas de árboles, basuras y otros objetos, en rechazo a las persistentes interrupciones energéticas.
En el sector Cienfuegos la protesta en rechazo de los apagones se inició a las 12 de la noche de anteayer y concluyó en la madrugada. Estos reclamos fueron aprovechados por bandoleros para atacar a pedradas a algunos establecimientos comerciales de ese sector.
La Empresa Distribuidora de Energía del Norte (Edenorte) atribuye la intensificación de los cortes energéticos, entre otras causas, a la salida de operación para su mantenimiento de la generadora San Felipe, antigua Smith and Enron, de Puerto Plata, la cual aporta 180 megavatios al sistema.
Superintendente
Para el superintendente de Electricidad, Francisco Méndez, las jornadas de apagones, que preocupan a los pequeños empresarios y generan protestas en diferentes puntos del Cibao y el Noroeste, son menos extensas de lo que reporta la ciudadanía.
Del mismo modo, el funcionario argumentó que esos cortes de energía se deben a la falta de pago de los moradores en las zonas más castigadas con las interrupciones. Además, atribuyó el problema, en algunos casos, a las averías y labores de mantenimiento de las plantas.
Méndez señaló de igual forma que en el sector energético dominicano no hay ningún problema ni situaciones que se salgan de las manos de las autoridades.
El superintendente de Electricidad insistió en que es falso el argumento de que los residentes en algunos barrios padecen hasta de 20 horas de interrupciones del servicio energético.
GENERACIÓN
La Superindentencia de Electricidad informó que a las 10:00 de la mañana de ayer las generadoras ofertaron 1,628.8 megavatios, mientras que la población demandó 1,954 megavatios.
La electricidad que las generadoras dejaron de servir asciende a 325.2 megavatios, lo que equivale a un 19.9% de la oferta.
El superindentende Francisco Méndez adjudicó las interrupciones, aparte de la falta de pago, a la salida de varias generadoras a raíz de gestiones de mantenimiento. Citó el caso de la planta San Felipe, en Puerto Plata.
El funcionario argumentó que el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado de la República Dominicana provee al país del 80% de la energía que los usuarios demandan y no suplen el restante 20% a razón de evitar las pérdidas generadas por la abstención del pago.
“No es cierto que existan barrios y provincias donde la electricidad falte hasta 20 horas, lo que ocurre es que cuando una persona permanece 10 horas sin energía adquiere el concepto de que las interrupciones son más largas”, sostuvo.
Pese a que Méndez señaló que los apagones no son tan extensos como reporta la población, la ciudadanía mantiene sus quejas al respecto.
En Los Mina, José Santos, propietario de un colmado, dijo que sufre 19 horas diarias de apagones.
Afirmó que la planta eléctrica del negocio ya colapsó y no puede vender nada frío.
De igual forma, Lucía Sánchez, de San José de Ocoa, aseguró que en lo que va del año 2008 recibe de 18 a 20 horas de apagones.
La señora tenía un “negocito” de vender helados hechos en casa, pero lo dejó por causa de los largos apagones.