SANTO DOMINGO.- El dengue continúa llevando luto a las familias dominicanas. En esta ocasión el abogado Bolívar García Pérez llora la muerte de Ilonca, su segunda hija, una joven de 17 años que falleció el pasado jueves en el Centro Médico Dominicano, con diagnóstico de dengue.
El lunes recibió el alta médica otra de sus hijas, Icania, de 16 años, quien también fue afectada de dengue y tras varios días de ingreso en el hospital Central de las Fuerzas Armadas, logró superar la enfermedad, trasmitida por la picadura de un mosquito que se cría en aguas límpias. La familia vive en el Residencial Rosa María, ubicado en la prolongación 27 de febrero de la capital.
“Yo no sé como calmar mi dolor, espero que Dios, de la misma forma en que se la llevó, me dé las fuerzas para superarlo, pero hablo de ésto porque no quiero que otros padres sufran lo que yo estoy sufriendo”, repetía constantemente García Pérez, quien considera que las autoridades no están tomando medidas preventivas ni orientando a la población sobre el dengue.
Explicó que su hija, quien cursaba el tercero de bachillerato en el Politécnico Las Caobas, presentó el pasado sábado una ligera fiebre y que al día siguiente amaneció con dolor en los huesos, lo que atribuyeron a la falcemia que padecía y que a veces le provocaba pequeños malestares.
Agregó que al seguir con el malestar, fue ingresada el martes pasado en el Centro Médico Dominicano, donde en un principio fue tratada como falcemia, atendiendo a la descripción dada por los familiares, pero que falleció el pasado jueves y las pruebas de laboratorios indicaron que padecía de dengue, pero ya era tarde.
Ese mismo diagnóstico le fue confirmado a su otra hija, quien actualmente se encuentra en recuperación. Aseguró que ambos diagnósticos fueron confirmados con pruebas de laboratorio.
Describe a su hija como una niña alegre, inquieta y cariñosa.
“Lo que más me preocupa aún es que las autoridades no han tomado medidas preventivas sobre lo que es esta enfermedad, porque si se estuviera orientando a la ciudadanía sobre las medidas a tomar, los padres estuviéramos más atentos”, señaló.
Dijo que no quiere que nadie pase lo que él está viviendo, fruto de la falta de información de parte de las autoridades de Salud Pública.
“Fue algo rápido, que yo no puedo culpar ni siquiera a los médicos, porque si nosotros hubiésemos sabido que era el dengue hubiésemos solicitado temprano que le hicieran la prueba”, dijo.
Las misas en su memoria están siendo oficiadas en la iglesia del sector Loyola, en el sector El Abanico de Herrera.
Fior Mejía, una tía de la niña, quien reside en el ensanche Loyola, asegura que en ese sector hay actualmente tres niños ingresados afectados de dengue, uno de ellos en el Centro Médico Herrera. Informó que recientemente el síndico de la zona mandó a fumigar, pero precisó que en ese sector abundan los mosquitos.
Ayer, el doctor Roque Demorizi, pediatra del Centro Médico Semma, narró con pesar la muerte el día anterior de uno de sus pacientes, un niño de tres años también afectado de dengue. “Es la primera vez en 10 años que muere un paciente por dengue en este centro. Esta es una enfermedad que puede producir mucho daño”, señaló el especialista, quien exhortó a las familias que inmediatamente tengan un niño con fiebre acudan a su pediatra, porque mientras más temprano llegan más posibilidades tienen de vivir.