Por décima séptima ocasión ha sido aplazado el conocimiento de solicitud de extradición de Miguel Antonio Rosa Ureña (El Gato), reclamado por un tribunal de Massachusetts, Estados Unidos, acusado de tráfico de estupefacientes.
La presidenta de la Segunda Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia, Miriam Germán Brito, aplazó la audiencia para el 28 de este mes. La primera audiencia fue el 10 de agosto del pasado año.
El pasado lunes el dominicano reclamado en extradición despidió a su abogado Sergio Maldonado, después de siete horas de debate e incidentes, cuando ya el ministerio público había presentado su dictamen pidiendo al tribunal su extradición.
De los 17 reenvíos de la solicitud de extradición de Ureña, recluido en un pabellón para extraditables en la cárcel de Najayo, ocho fueron con los entonces jueces de la Segunda Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y nueve con los actuales magistrados.
En esta ocasión, el reenvío fue ordenado por los jueces Miriam Germán Brito, Alejandro Moscoso Segarra y Esther Agelán Casasnova, advirtiendo a Rosa Urena que si para esa fecha no comparece con su abogado, le sería designado un defensor público.
Los demás reenvíos han sido por falta de abogados, comunicación de documentos, entre otros incidentes.
Rosa Ureña fue apresado en julio del año pasado, luego que la SCJ dictara orden de arresto tras una solitud de extradición formulada por la cancillería a través de la Procuraduría General de la República.
Los reenvíos de Rosa Ureña superan los de Ramón del Rosario Puente (Toño Leña), que ascendieron a 10 en un año con los anteriores jueces de la SCJ.
“El Gato” es acusado de formar parte de una supuesta red de narcotráfico compuesta por colombianos, dominicanos, mexicanos, venezolanos y libaneses.
Fue detenido junto al mexicano Luis Fernando Bertulucci Castillo (Capitán, Rey), el libanés Marwan Chebli Chebli (El Turco o Samir), los dominicanos José Antonio Contreras Reyes (Pepe, Tony) y Leonel Gómez Guzmán (Leo), en una operación conjunta de las Agencias de Estados Unidos, México, Centroamérica y las autoridades de inteligencia de República Dominicana. El operativo fue montado en Santo Domingo y en Santiago.
A los integrantes de la supuesta red y sus socios extranjeros les fueron congeladas cuentas millonarias en los Estados Unidos.