El exguerrillero Claudio Caamaño Grullón y su familia, reclamaron ayer al gobierno y al Instituto Nacional de Aguas potables y Alcantarillado (INAPA), el pago de unas cien tareas cultivadas de guayaba, caoba y mangos que fueron afectados por el corte y remoción de tierra lanzados a su finca para la instalación de la planta de tratamiento del acueducto múltiple de Peravia.
En una rueda de prensa realizada ayer en un área de su propiedad, próximo al lugar donde se construye la planta de tratamiento, en la comunidad Los Roche, de Pizarrete, Caamaño dio un plazo al gobierno hasta el próximo jueves para que pague los predios afectados o, de lo contrario “tomaremos las armas y obligaremos la paralización de los trabajos del acueducto, cueste lo que cueste”,
Junto a esta acción, aseguró que demandará a la compañía Acciona Agua Abi-karram Morilla, que construye el acueducto, en los tribunales nacionales y en España, de donde procede la empresa constructora. El Inapa y la compañía que construye el acueducto de Peravia han invadido sus propiedades agrícolas de forma ilegal, ya que, inicialmente, le pidieron permiso para el uso de 2 mil metros de sus terrenos que ofreció con gusto por tratarse de obra social, “pero a la fecha ya le han ocupado más de 40 tareas y han sepultado unos 200 árboles de caoba, otra cantidad mayor de plantas de guayaba, mientras el sedimento de la remoción de tierra ha dañado la capa freática de casi 100 tareas.
Expuso de forma detallada que con los trabajos del acueducto le han ocupado, destruido y enterrado por corte, empuje y bote de tierra y roca, más de 500 mil metros cúbicos y 85 mil metros cuadrados cultivados de frutas y árboles maderables plantados.
Claudio dijo que se ha reunido tres veces con el presidente Leonel Fernández, a quien ha explicado la situación. También con Mariano Germán, director general del Inapa.