Alrededor de 125 alumnos del Centro Educativo Jamo Arriba, ubicado en el paraje Bacuí Abajo, podrían perder el próximo año escolar debido a que el pequeño puente que los lleva hasta la escuela está a punto de colapsar.
Josefina de la Cruz, directora del centro educativo, dijo a LISTÍN DIARIO que muchos padres han pensado no inscribir a los niños en la escuela para no exponerlos al peligro.
Varias crecidas del río Bacuí en marzo y abril de este año ocasionaron daños a la infraestructura vial, y una parte del puente se desprendió dejando una peligrosa grieta de varios metros. Pese al deterioro del puente, alumnos, amas de casa, vendedores y agricultores de la comunidad arriesgan a diario sus vidas al cruzarlo por un estrecho muro de cemento que quedó suspendido junto con la barandilla, entre el río y el hoyo.
El puente se encuentra a pocos metros de la escuela. Para asistir a clases en los últimos meses del año escolar recién finalizado, la mayoría de los alumnos tomó otro camino que también tiene sus riesgos. “Los niños ahora deben dar la vuelta por otro puente que es un puro peligro, porque al cruzarlo deben tomar un camino que si llueve produce mucho lodo y si no es el lodo es que hay muchísimo polvo”, explica De la Cruz. Por este puente, además, transitan vehículos pesados. De la Cruz asegura que han solicitado desesperadamente la ayuda de las autoridades de La Vega, pero hasta el momento no han sido escuchados.