Decenas de personas de al menos 20 barrios de la zona sur de Santiago marcharon ayer en el sector San José de la Mina para pedir a las autoridades migratorias y al Gobierno repatriar a los haitianos indocumentados que viven en sus sectores y expulsar del país a las ONG (organizaciones no gubernamentales) que defienden a esos extranjeros.
Mientras los dominicanos marchaban, un grupo de haitianos se concentró frente a la escuela de San José de la Mina, pidiendo respeto a sus derechos y dijeron que la protesta tiene tintes “racistas y discriminatorios”.
Los manifestantes portando cartelones y pancartas lanzaban consignas en contra de lo que denominan “invasión pacífica de haitianos en sus lugares”. Pidieron al Gobierno que declare no gratas a las ONG que los defienden y que las expulse del país. Miembros de la Policía Nacional y de otros organismos de seguridad del Estado portando armas largas y gases lacrimógenos, vigilaron bien de cerca a los manifestantes, pero no hubo reportes de incidentes ni de detenciones.
Pedro Paulino, Angelita Villamán, José Alberto Peña y José Francisco Consuegra, principales dirigentes de la Coordinadora de Organizaciones Comunitarias y de Juntas de Vecinos de la zona sur, denunciaron que sus comunidades han sido invadidas pacíficamente por miles de haitianos, y que muchos de ellos se dedican a cometer actos delictivos y nadie hace nada para controlar esa situación. “Hoy estamos exigiendo a las autoridades dominicanas que tomen cartas en el asunto y que hagan cumplir las leyes y el reglamento de migración”, dijo Paulino, principal líder de la agrupación.
Comentó que Haití está repatriando a criollos que entran y trabajan en su territorio sin documentos, pero las autoridades dominicanas al parecer no se atreven a hacer lo mismo con los miles de haitianos ilegales aquí.