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La Vida 9 Septiembre 2007
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MODA
Muñecas de circo, hippies y guerreras mitológicas en pasarela
EN SU QUINTO DÍA, DOMINICANAMODA 2007 SE LLENA DE COLOR, DIVERSIÓN, LUJO Y SOFISTICACIÓN CON LAS COLECCIONES DE BELKIS VÁSQUEZ, HIPÓLITO PEÑA Y EL DÚO DEL MEJOR ESTILO: GUTIÉRREZ-MARCANO
  • La propuesta de Belkola. Se basó en los vestidos cortos, coquetos, fantásticos.
Li Misol

SANTO DOMINGO.- Moda retro, muñecas salidas de una fantasía de circo e intensa sofisticación reinaron en los desfiles de tres de los mejores: Hipólito Peña, Bel- kola y el binomio de la elegancia: Gutiérrez-Marcano. La noche estuvo matizada por la alegría del color y la riqueza de detalles.

El circo
La magia cirquera tomó por asalto el salón. Máquinas de hacer “pop corn”, zanqueros y payasos dieron vida al concepto de fantasía de Belkis Vásquez, que bajo el sello Belkola complace a quienes buscan modernidad, sofisticación y coquetería al vestir.

Modelos con caras blancas y mucho delineador negro llevaban peinados estrafalarios, con extensiones largas, fieles  al nombre de la colección “Muñecas de circo”. Los vestidos fueron los reyes de la noche, algunos muy cortos y ajustados, amplios y voluminosos por el tul.

Los colores fueron variados y complejos, como los trajes de los payasos y los saltimbanquis, llenos de ribetes, líneas y parches. Los colores: rojo y negro, con tonos metálicos, morado, azul y verde. El blanco fue humilde y las rayas reinaron, sobre todo afinando la silueta en los pocos pantalones. La propuesta de Belkola fue toda detalles: pompones, elefantes, tréboles...

“Guerreras”
La actitud de las modelos durante el desfile de los diseñadores Julio Marcano y Jorge Luis Gutiérrez fue de mucha autoconfianza. Sin posar, con las manos en la cintura y cierto aire altanero, las modelos vistieron piezas donde el lujo y la elegancia fueron la constante.

Siluetas fluidas, cortes al sesgo e ingeniosos escotes fueron una constante en la colección de Gutiérrez Marcano; sin embargo, la luminosidad y la riqueza de las telas y los bordados en canutillos y lentejuelas dieron un carácter de máxima elegancia a la propuesta.

Charol, piel de cocodrilo, charmuse de seda, chifón liso y bordado, crepé de seda, encajes, tafetas, peau de sou, lamé y moaré fueron los tejidos empleados en tonalidades intensas y diversas: grises, azules, turquesas, púrpuras, plata y cobre. Hubo pocos pantalones y muchos vestidos cortos, mucha simetría y caída suave. Sobresalió el uso de diversos tipos de plumas.

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