Tener una actitud “made in París” es más bien un estado de ánimo, subraya InËs de la Fressange en el prólogo de “La parisina”, un libro editado en español por Grijalbo y en el que la antigua musa de de Karl Lagerfeld establece el credo de la parisiense perfecta.
Un credo con seis puntos que se resumen en dos: la parisina nunca cae en la trampa de las tendencias -las deja reposar y las adapta- y siempre se divierte con la moda.
La parisina estilosa huye de los conjuntos que “hacen juego”, sabe combinar lo chic con lo barato; evita los destellos, ir cargada de joyas y parecer rica; y juega a ser una cazatalentos y descubrir marcas nuevas, sobre todo, si son creativas y asequibles.
Las otras tres normas a las que nunca renuncia son a sentirse cómoda, a no dejarse influenciar por iconos de la moda -aunque admire en secreto a Jane Birkin y a Charlotte Gainsbourg- y a tomarse libertades con los dictados de la moda.
El secreto de tener estilo es sentirte bien con la ropa que llevas, sentencia InËs Marie Laetitia Églantine Isabelle de Seignard de la Fressange, nombre completo de la que fue el símbolo de Chanel en los años 80 y considerada una de las primeras modelos globales. Ilustrada con dibujos de la propia De la Fressange y fotografías, su guía de estilo escrita en colaboración con la periodista Sophie Gachet va desde consejos sobre moda y belleza hasta direcciones de tiendas y restaurantes de moda.
Para vestir como una auténtica parisina, De la Fressange aconseja tener siete básicos en el armario: la chaqueta masculina, la gabardina, el jersey azul marino, la camiseta de algodón sin mangas, el inmortal vestido negro de líneas sencillas, los vaqueros y la cazadora de cuero.
Sobre los complementos, por ejemplo los zapatos, en el zapatero de una parisina hay sí o sí unas bailarinas, unas sandalias minimalistas, unos zapatos de tacón negros, unos mocasines y unas botas de jinete. Pero la imagen la da el bolso, uno de los elementos clave del glamour de la parisina. Los básicos son el “tote”, el de mano, tipo cartera, la bandolera y el capazo. En cuanto a las joyas la consigna es no recargarse.
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SUS REGLAS DE ORO SON...
No seguir jamás los convencionalismos, no parecer anodina nunca, no descuidarse jamás y encontrar siempre el accesorio que transformará la imagen. Y para las “hiperfashion” que se acercan a los 50 o que los superan les recomienda que se olviden de las minifaldas y de los “microshorts”, de los colores neón y de pieles y perlas.
En “La parisina” tampoco faltan los trucos de belleza. Cuidar el aspecto también es importante. Siempre se está mejor con un poco de maquillaje, pero nada de sobredosis. Y un consejo: “vale más pasar una hora durmiendo o haciendo el amor que ir al dermatólogo a que te inyecten Botox”, dice De la Fressange, que para la casa también recomienda la máxima de “menos es más”, con sencillez y colores claros éxito asegurado.