“Dios anuncia la paz a su pueblo”. La experiencia de Dios nos hace confiar en la paz que anuncia. La paz de Dios no se limita a un simple perdón. Dios anuncia la paz y es la paz. Una paz que sobrepasa cualquier expectativa que tengamos y que en tiempos de aridez espiritual hace sentirnos acompañados. Dios sale a nuestro encuentro para que gocemos de esa paz.
Nunca olvidemos, que a pesar de todos nuestros tropiezos y malas acciones, la paz de Dios lo restaura todo.