Mateo 9, 32-38 “La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos”. Es mucha la tarea que hay que realizar para instaurar el reino de Dios en la tierra.
Son muchas las personas deseosas de escuchar cosas buenas pero muy pocas se dedican a anunciarlas. El grano que hay que recoger es mucho y los dispuestos a hacer el trabajo son pocos.
Para contribuir a un mundo más humano, es urgente que no involucremos en la salvación de los otros. Este es el tiempo, es obra de Dios, roguemos a Él para que envíe obreros a su mies.