La detección temprana es la estrategia más efectiva para combatir el cáncer de seno. Por eso la ciencia médica se auxilia de diferentes estudios de imágenes para evaluar el tejido mamario.
La mamografía sigue siendo el método más importante, pero no el único. Otros exámenes diagnósticos son la sonografía, la resonancia magnética y la biopsia percutánea, prescritas dependiendo de cada caso.
“Con los diferentes métodos diagnósticos podemos detectar desde lesiones benignas como quistes y fibroadenomas, hasta lesiones malignas como el cáncer de mama”, dice María Ysabel González Curi, especialista en imágenes diagnósticas y encargada del departamento de mamografías de Cedimat.
Explica que, mientras la mamografía es un estudio de “screening” anual indicado a partir de los 40 años -o antes si la paciente presenta algún indicador que lo amerite-, la sonografía se indica en pacientes jóvenes o como complemento de la mamografía para determinar la naturaleza sólida o quística de una lesión.
En el caso de la biopsia percutánea, señala que se trata de un estudio indicado ante cualquier lesión sospechosa a fin de establecer el diagnóstico histopatológico que determina el tratamiento a seguir para cada paciente.
González Curi dice que la biopsia percutánea es un proceso ambulatorio mínimamente invasivo en el que se toman muestras de lesiones mamarias sospechosas para llegar a un diagnóstico histopatológico y que puede ser guiado por sonografía o mamografía y en casos especiales también por resonancia magnética.
La resonancia magnética, en cambio, no es un estudio rutinario, sino que se indica en casos muy concretos.
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EL NIVEL DE EFECTIVIDAD DE ESTOS ESTUDIOS
Según María Ysabel González Curi, especialista en imágenes diagnósticas y encargada del departamento de mamografías de Cedimat, si son utilizados correctamente y el médico se apoya en cada uno según esté indicado, el nivel de efectividad de los métodos de diagnóstico por imagen es “sumamente elevado” y es capaz de reducir la mortalidad por cáncer de mama gracias a la detección precoz.
Aliados en la detección de problemas del seno
La mamografía
constituye el método por excelencia para detectar precozmente
patologías de la mama. Sigue siendo el más económico y efectivo para
hallar lesiones tempranas.
“Son pocas las situaciones en que la mamografía no es el método de
diagnóstico por imagen inicial para investigar alteraciones clínicas
mamarias”, dice Ruth Rivera, mastóloga y presidenta de la fundación
Núcleo Femenino Acción por la Vida.
La mamografía consiste, según
María Ysabel González Curi, especialista en imágenes diagnósticas y
encargada del departamento de mamografías de Cedimat, en una radiografía
de las mamas obtenida con un equipo de rajos X llamado mamógrafo,
especialmente diseñado para esos fines.
El advenimiento de la
mamografía digital trajo mejoras. Con esta es posible aumentar la imagen
para ver más en detalle zonas puntuales sin tener que convocar a la
paciente para un nuevo examen. La modificación de contraste de los
tejidos es otra ventajas: permite evaluar mamas densas.
La
mamografía digital, según Rivera, ha demostrado ventajas significativas
en la detección del cáncer de mama en mujeres menores de 50 años, con
glándulas mamarias extremadamente densas o en la pre o perimenopausia.
Alteraciones
La
sensibilidad de la mamografía puede verse influida por factores como la
edad de la paciente, la densidad mamaria y el uso de terapia de
reemplazo hormonal.
La detección de enfermedades mamarias benignas o malignas es más difícil en mamas densas.
Por
otro lado, señala Rivera, varios estudios han demostrado que la terapia
de reemplazo hormonal con estrógeno y progesterona reduce la
sensibilidad y especificidad de la mamografía en el rastreamiento del
cáncer.
Los implantes mamarios también interfieren en los
resultados de la mamografía, ya que pueden dificultar el posicionamiento
y la compresión del seno durante el estudio, e impedir la visualización
del parénquima mamario.
“Estas limitaciones son mayores cuando hay contractura capsular e implante de silicona”, advierte la mastóloga.
Dice que la mamografía se debe realizar, de preferencia, siete o catorce días después del período menstrual.
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PARA EVITAR MOLESTIAS E IMPRESICIONES
DETALLES
LA MAMOGRAFÍA NO DEBE DOLER
Tanto
Ruth Rivera como María Ysabel González Curi coinciden en señalar que la
mamografía no tiene por qué causar dolor o molestia. Si se produce
dolor es porque la técnica no se aplica correctamente.
Rivera
señala que la mamografía debería ser realizada por una mujer, pues el
que un hombre tenga que manipular el seno de la mujer durante este
estudio puede dar lugar a cierta incomodidad entre los involucrados e
incluso a una mala aplicación técnica.
Expresa que justo antes de
practicarse el estudio por imagen hay que hacer un examen clínico para
que el personal técnico tenga una idea de en qué áreas puede haber
alguna formación anormal.
El tamaño y forma del seno puede hacer
que alguna parte de éste no sea abarcada correctamente por las placas
del mamógrafo dando lugar a falsos negativos, comenta la presidenta de
la fundación Núcleo Femenino Acción por la Vida, institución que es
miembra honoraria de la Sociedad Internacional de Mastología.
Métodos auxiliaresLa sonografía es un método auxiliar de la mamografía que utiliza el ultrasonido para reconstruir las imágenes.
“Se
utiliza sobre todo en pacientes jóvenes o en pacientes con mucho tejido
glandular, pues esto último limita la valoración en la mamografía”,
expresa María Ysabel González Curi.
Ayuda a determinar la
naturaleza sólida o quística de lesiones nodulares identificadas en la
mamografía y en pacientes jóvenes es el método diagnóstico de elección
cuando la mamografía aún no está indicada.
La sonografía ha
devenido en un importante método complementario en mujeres embarazadas,
lactantes o durante el uso de terapia de reposición hormonal.
Resonancia magnética
Ruth
Rivera afirma que en los últimos años la resonancia magnética o RM, un
estudio que utiliza campos magnéticos o radiofrecuencia para reconstruir
las imágenes en diferentes planos, se ha establecido como una
importante modalidad de examen diagnóstico de patología mamaria.
“Como
método complementario, ayuda a llenar un vacío persistente a pesar de
los avances técnicos de la mamografía y ultrasonografía mamaria. La RM
asociada a medio de contraste venoso permite la evaluación de tejido
patológico hipervascularizado y la detección de cáncer de mama invasivo
con alta sensibilidad”, explica la mastóloga.
La RM está indicada
en pacientes con diagnóstico de lesiones mamarias cancerosas en quienes
se quiere evaluar la extensión de la enfermedad, en el seguimiento luego
del tratamiento de cáncer de mama -ya sea quirúrgico o por
quimioterapia-, en pacientes con antecedentes familiares de cáncer de
mama a fin de profundizar en la valoración del tejido glandular y para
establecer si hay lesiones mamarias en pacientes con metástasis axilares
o a distancia tras una mamografía o sonografía negativa.
“Este es
un estudio no invasivo que, en el estudio de la mama, conlleva la
inyección de medio de contraste, pero es de gran importancia en la
valoración de ésta”, manifiesta González Curi.
Según Rivera, la RM
está contraindicada en caso de que la persona tenga marcapasos,
válvulas cardiacas metálicas, implantes cocleares o proyectiles de armas
de fuego cerca de estructuras vitales. Contraindicaciones relativas son
la claustrofobia, lactancia, gravidez y obesidad.
No se
recomienda entre la primera y cuarta semana del período menstrual, sino
entre el quinto y el decimoquinto día del ciclo, por los cambios que
sufre la mama en este lapso.
“Los datos clínicos son muy
relevantes en el estudio por RM de las mamas y deben ser aclarados antes
del examen”, concluye Rivera.