LA VICTORIA.- Una plaga de ratones, moscas, mosquitos, cucarachas y otros insectos han invadido esta población del municipio Santo Domingo Norte, donde los vecinos dicen que les han provocado enfermedades en la piel, las vías respiratorias e instestinales.
Dirigentes comunitarios de los barrios Los Redimidos, La Culata, Los Mañones y San Joaquín, atribuyen la situación a dos vertederos “a cielo abierto” que opera el ayuntamiento local a poca distancia de esas comunidades, donde se depositan todos los desperdicios que producen sus habitantes.
Afirmaron que llevan dos años haciendo ingentes gestiones ante el director de la Junta Municipal de esta comunidad, José Ramón Hernández, para que traslade ambos vertederos, pero sólo han recibido promesas.
“Esas promesas han quedado en el vacío, porque Hernández pone por encima de la salud de la comunidad sus intereses personales y económicos”, afirmaron Bartolo Moreno, Julián Rincón y Danny Medina, dirigentes del Transparencia Municipal, una organización que trabaja para que se corrijan las “irregularidades” que se cometen contra los munícipes.
Uno de los depósitos de basura está situado en unos terrenos del Consejo Estatal del Azúcar (CEA) que colindan con los barrios afectados, cuyos habitantes afirman que no pueden ni comer, debido a los malos olores, las moscas y las ratas que los invaden.
El otro, está situado “en el mismo centro del pueblo” a escasos metros de la cárcel de La Victoria, lo que ha agravado la situación de hacinamiento de los presos.
Precisan que la basura y los animales muertos que van dejando los camiones recolectores en el camino hacia el vertedero agrava la situación de insalubridad en la zona, principalmente de los residentes en la calle principal del sector Los Mañones.
Animales muertos
“Hasta animales muertos dejan caer y a pesar de que les gritamos que los recojan no nos hacen ningún caso”, expresó la dirigente comunitaria, Esmelinda Mañón.
Los dirigentes comunitarios pidieron la intervención inmediata de la Procuraduría de Medio Ambiente “a ver si le pone un freno a esta situación que amenaza con enfermar a todos los moradores de esta población”.
Precisaron que dos años atrás los desperdicios de aquí eran depositados en el vertedero de Duquesa, pero que la negativa de Hernández a pagar los impuestos correspondientes le llevó a improvisar los dos depósitos de basura.
Augusto Rincón, director de la Escuela San Joaquín, resalta que los estudiantes se ausentan con frecuencia de las aulas debido a que se enferman de diarrea, conjuntivitis, piojos, gripe, salpullido y otras enfermedades, como consecuencia de la situación de insalubridad en que se desenvuelven.
Alejandro Ventura y Ramón Hernández Encarnación, dirigentes de la junta de vecinos Unidad y Fe, del sector Los Redimidos, se quejan de que cada 15 días el ayuntamiento quema la basura y muchos lugareños tienen que abandonar sus vivendas, porque la humareda que produce esa acción no les deja respirar.
“Aquí los grandes lo que hacen es que prometen y no cumplen y más fácil ayudan al que tiene que al que no tiene”, expresa decepcionado Hernández Encarnación, al referirse a la insistente lucha de los lugareños porque las autoridades municipales tomen medidas que cambien la “angustiante” situación en que viven.
“Hemos luchado mucho con esa basura, porque está matando a la comunidad de muchas enfermedades, pero como eso es de un grande, se produce el choque del huevo y la piedra”, insistió.
En Los Mañones, Los Redimidos y San Joaquín, las calles están intransitables y sus moradores reclaman a las autoridades que tapen sus hoyos. “Aunque sea con un poco de caliche”, porque el lodo dificulta entrar y salir de sus viviendas, precisan.