Los servicios de espionaje y los militares estadounidenses jugarán a partir de ahora un papel mucho más importante en la crisis de Siria para facilitar la caída del régimen de Damasco, anunció ayer la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton.
La jefa de la diplomacia estadounidense prometió, junto a su homólogo turco Ahmet Davutoglu, una coordinación mucho más estrecha con Turquía, “Ahora tenemos que entrar en los verdaderos detalles de la planificación de operaciones; será compartida por los dos gobiernos y nuestros servicios”, dijo.