Siete personas murieron en un tiroteo en un templo sij cerca de Milwaukee, incluso el supuesto atacante, informó la policía de Wisconsin.
El jefe de policía de Greenfield, Bradley Wentlandt, dijo que fueron despachados agentes al templo donde se efectuaron disparos a eso de las 10.30 de la mañana del domingo.
Wentlandt dijo que un hombre recibió a tiros al primer agente que llegó, y este respondió el ataque y lo mató. Pero cayó herido y debió ser hospitalizado. Fue sometido a una operación quirúrgica.
El jefe policial informó que se hallaron cuatro muertos dentro del edificio y tres afuera. Wentlandt opinó que no participó un segundo atacante.
Añadió que, según se cree, fue hospitalizada una persona además del policía.
Más de una decena de ambulancias llegaron al lugar, donde la policía mantenía a distancia a los medios de comunicación y a unos cuantos curiosos. Oak Creek se encuentra al sur de Milwaukee junto al Lago Michigan.
Al llegar al lugar de los hechos, uno de los oficiales fue recibido a tiros, por lo que “respondió con fuego a los disparos” y, finalmente, mató al presunto atacante, agregó el jefe de policía.
Posteriormente, las autoridades encontraron cuatro cadáveres dentro del templo y dos más fuera, además del supuesto autor del ataque.
El agente de policía ha recibido “múltiples heridas de balas, pero está fuera de peligro”, indicó Wentlandt.
Por el momento, se desconocen los motivos del ataque.
La policía, ambulancias y el departamento de bomberos se encontraban en el templo, ubicado unos 20 minutos al sur de Milwaukee.