Viernes 24 de Mayo, 2013 Santo Domingo
La Vida
Alimentos ¿para hombres?

Como ser pensante que es, en la vida del ser humano nada es simple. Parte de nuestra naturaleza es complicarlo todo, inclusive funciones vitales. Comer dejó de ser hace mucho tiempo el acto de engullir alimentos, para convertirse en una muestra de la propia identidad y un medio de identificación social y cultural.

¿Puede hablarse de platos masculinos o femeninos? Quizás no, pero en todo caso ¿Influye el género en la relación con la comida? Definitivamente. La comida no sólo nutre, también es un acto comunicativo y según Jane Ogden, autora del libro Psicología de la alimentación, “constituye una declaración del yo”.

Alimentos
“La elección de la comida se produce en el contexto de un complejo conjunto de significados”, explica Ogden en la obra. En la mujer destaca el fenómeno de la relación placer-culpa con la comida, desarrollada a causa de la necesidad de mantener el peso. Esto hace que se relacionen más con el sexo femenino las comidas ligeras.

No significa que un hombre no coma ensaladas, pero la imagen de un varón con un filete enfrente es más familiar. Grandes porciones, platos carnívoros y guisos pesados conforman una especie de estereotipo masculino.

Cocinar ¿o no?
“La comida facilita información sobre la identidad personal y actúa como una comunicación de necesidades y conflictos internos y el sentido del yo”, dice Ogden en su libro. Según los convencionalismos, cocinar a diario, comprar alimentos y manejar la economía del hogar, se han considerado actividades femeninas desde siempre.

Los significados individualizados de la comida están, pues, muy ligados a la identidad de género. Esto tampoco significa que un hombre no pueda cocinar, puede incluso dedicarse a ello profesionalmente, pero el promedio elegirá para hacerlo momentos en los que su “hombría” no se vea amenazada, como preparar una barbacoa.