Las emociones no piden permiso para estallar y las reacciones vuelan a la velocidad de un rayo sin apenas darnos cuenta, es por esto que la inteligencia emocional juega un papel preponderante en la vida personal y profesional del ser humano.
En el ambiente laboral donde todas las reacciones se reflejan en el desenvolvimiento y sobre todo, cuando la competencia acecha, las manecillas del reloj avanzan, la presión arterial aumenta y el estrés se adueña de nuestro sistema, entonces nos enfrentamos a un colapso emocional, que no solo afecta el buen desempeño del trabajo, sino nuestra relación laboral y personal. Es aquí donde radica este análisis justo cuando frente a todos estos inconvenientes es preciso mantener la calma y considerar el importante papel que juegan las emociones en el ámbito laboral, ya que la capacidad intelectual y la buena formación académica queda desplazada frente a este fenómeno, que afecta hoy en día a gran parte de los profesionales. Según explica Abel Cortese, investigador y director del portal Inteligencia Emocional, lo más recomendable no es estallar o esconder lo que se siente, sino dirigirlas y equilibrarlas. Escribir sobre este tema nace mediante la pregunta ¿quién no se ha enfrentado en algún momento a un compañero de trabajo mal humorado? O tal vez ¿Quién en cualquier circunstancia no se ha sentido presionado o incapacitado para realizar algo?. Entonces recordé que existe la “inteligencia emocional”, que el psicólogo Daniel Goleman, describe como una forma de interactuar con el mundo, que tiene en cuenta los sentimientos y engloba habilidades como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, la perseverancia, la empatía y la agilidad mental. Con tan solo mirar a nuestro alrededor, confirmo que las relaciones laborales se cultivan desde un simple ¡Buen Día!,¡Hasta mañana! o contestando esa gentileza. Considero que nada ayuda a un mejor desenvolvimiento que la organización, confianza y buen trato a quienes nos rodean, logrando un balance entre lo intelectual, emocional y social, resultado un excelente desempeño laboral.