Listin Diario
30 Agosto 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 10:09 PM
Puntos de vista 26 Abril 2007
0 Comentarios
Tamaño texto
Protección de la propiedad intelectual
Compartir este artículo
Hans H. Hertell

Cuando la protección de los derechos de propiedad intelectual falla, los resultados pueden ser mortíferos. En 1995, durante una epidemia de meningitis en Nigeria, más de 50,000 personas recibieron una vacuna falsificada, lo que resultó en la muerte de 2,500 personas. En 1998 treinta niños murieron en la India y en 1995 ochenta y nueve niños fallecieron en Haití como resultado de la ingestión de un jarabe para la tos preparado con un químico utilizado en la fabricación de anticongelante. En 1989 una aeronave noruega se estrelló a causa de haber utilizado un tornillo falsificado en su ensamblaje. Cincuenta y cinco personas murieron en ese trágico accidente.

Los “Derechos de propiedad intelectual” es un modo sofisticado de describir la autenticidad de los productos y de proteger la creatividad humana. Es el mecanismo legal, por medio de los derechos de autor, las patentes y las marcas, que asegura que los productos que compramos son auténticos y que nadie se lleva los méritos por las ideas que uno pueda tener. Los derechos de propiedad intelectual no protegen sólo a los inventores, sino que protegen también a todos aquellos cuya seguridad depende de la fiabilidad de los productos en todos los países del mundo, incluyendo la República Dominicana.

La protección de los derechos de propiedad intelectual contribuye al desarrollo de los países y promueve sus entornos empresariales y artísticos. Estas protecciones estimulan los avances que benefician al mundo entero, ya sean en tecnología, medicina u otros procesos. La protección de la propiedad intelectual es decisiva para la protección de la salud pública y la seguridad en países de todo el mundo.

¿Por qué nos debe importar la protección de la propiedad intelectual? Al inicios del siglo XXI, el setenta por ciento de la economía mundial es generada por servicios, muchos de los cuales dependen de nuevas tecnologías y otras en evolución. El PIB mundial se multiplicó por veinte en el pasado siglo, de dos billones a 41 billones de dólares, y la mayoría de este crecimiento se debe a la innovación. En 2004 el Foro Económico Mundial informó que 20 países en los que los derechos de propiedad intelectual se perciben como estrictamente protegidos estaban entre los 27 países a la cabeza en términos de competitividad del crecimiento económico. Sin embargo, los 20 países en los que se percibe que sus protecciones a la propiedad intelectual son más débiles, se encontraban entre los 36 países de menor crecimiento.

En un mundo donde las ideas son la moneda corriente, la piratería de la propiedad intelectual erosiona la economía de un país y su identidad cultural. Y a pesar de que nadie pueda estimar a ciencia cierta el costo en salud o en vidas perdidas de la falsificación de medicamentos y componentes críticos, según expertos en la materia, el costo de piratería a los negociantes y trabajadores dominicanos podría haber alcanzado más de 900 millones de pesos en 2006.

Para entender mejor los peligros y daños de la piratería, representantes de la Policía Nacional, la Fiscalía, la Dirección General de Aduanas, la Oficina Nacional de Derecho de Autor (ONDA), el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), y el Consejo Nacional de Drogas se reunieron la semana pasada con varios magistrados y representantes de las industrias victimadas, en un taller auspiciado por los Departamentos de Estado y Justicia de los Estados Unidos. Su propósito era formular un plan integral para implementar las mejores prácticas dominicanas en la lucha contra la piratería. La implementación y aplicación de este plan representará un paso importante para el desarrollo sostenible de la República Dominicana.

Las leyes sobre derechos de autor estimulan la creación de obras literarias, programas informáticos, obras artísticas y expresiones de cultura nacional.

Las leyes sobre patentes estimulan el descubrimiento de nuevos y mejorados productos y procesos, al tiempo que aseguran el acceso del público del modo más libre que sea posible a la información sobre estos nuevos productos y procesos.

Las leyes sobre marcas estimulan el desarrollo y mantenimiento de productos y servicios de alta calidad, y ayudan a las empresas a fomentar la lealtad de los clientes.

Las tecnologías de la información y comunicaciones, medicamentos seguros y otras innovaciones que constituyen la columna vertebral de la economía de hoy, son sólo posibles gracias a los derechos de propiedad intelectual. Las esperanzas que todos tenemos de un futuro mejor dependen de esos inventores e innovadores que ofrecerán más plenitud al mundo, siempre que sus esfuerzos creativos y ardua labor estén protegidos.

El autor es Embajador de los Estados Unidos

COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Se ha cerrado la discusión de este artículo por lo que no se puede comentar