Puntos de vista 10 Julio 2007
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Pupo Román, ni héroe ni traidor
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Tony Raful

Una de las figuras más injustamente tratadas o no debidamente enjuiciadas en torno a los acontecimientos trascendentales del 30 de mayo de 1961, que culminaron con el ajusticiamiento del sátrapa Rafael Trujillo, lo ha sido el general José René Román Fernández, quien era el secretario de las Fuerzas Armadas de la dictadura.

Según los testimonios, Luis Amiama Tió habló por primera vez sobre la muerte de Trujillo, con Pupo Román el día 11 de enero de 1961. No hay muchos datos sobre esta conversación, pero Fernando Amiama Tió indicó que Pupo se comprometió a participar en las gestiones para la formación de un gobierno cívico-militar, una vez se confirmara la muerte de Trujillo. Por lo que se deduce, Pupo acuerda involucrarse en una acción de sucesión política del Poder, después que se materializara la muerte del tirano, no se compromete a participar en la muerte de Trujillo, sino que, una vez ocurrido el hecho, él gestionaría la creación de una junta cívico-militar.

El día 14 de mayo de 1961, apenas 16 días antes del ajusticiamiento de Trujillo, Luis Amiama Tió le pidió al general Román que se definiera, al tiempo que, según el historiador Bernardo Vega, quien detalla todos los hilos de la trama, basado en informaciones y datos en su interesante obra “Los Estados Unidos y Trujillo, los días finales 1960, 1961”, le reveló el plan de matar a Trujillo y luego ir al Palacio para dar un Golpe de Estado. El general Román le dijo a Luis Amiama, que eso era un disparate, pues para ser efectivo tenía que contar con el apoyo de muchos oficiales. O sea, que el 14 de mayo de 1961, el general Román estaba convencido de que la muerte de Trujillo era un disparate porque no se contaba con una estructura militar de apoyo para ese hecho que condujera a un Golpe de Estado. El hecho de que Luis Amiama le pidiera que se “definiera”, según la versión que recoge Vega, de parte de Fernando Amiama y de un hijo de Román, demuestra palmariamente que Román no estaba definido, que Luis Amiama no contaba con la participación decidida de él, independientemente de la conversación del 11 de enero. Otro dato que se deduce de estas revelaciones es que Román no conocía el plan de matar a Trujillo ni mucho menos de ir al Palacio a dar un Golpe de Estado. Si toda esta conversación es cierta, ocurrida el 14 de mayo de 1961 durante el cumpleaños de la esposa de Pupo Román en el restaurante “Mario”, entonces los conjurados, o el grupo político de la acción, no podían contar con Román, como condición esencial para el éxito de la trama, ya que la muerte de Trujillo había sido coordinada en diferentes ocasiones o se vino gestando desde hacía meses, sin asegurar la ejecución de la segunda parte del ajusticiamiento, que suponía el Golpe de Pupo.

En esta narración consignada por Vega hay un dato de extrema importancia que se produce cuando Luis Amiama le responde a Pupo, ante su negatividad frente al complot, que el plan de matar a Trujillo seguiría adelante, aún sin su cooperación, a lo que Pupo le dice, variando su posición anterior, de que participaría en la segunda parte del hecho histórico, si no matan a Trujillo, o sea, si sólo lo toman prisionero. Esta afirmación condicionante de Pupo delata que no estaba de acuerdo con la muerte de Trujillo y que participaría empujado por los acontecimientos, si los conjurados le preservaban la vida a Trujillo, lo cual contradice la afirmación posterior de que Pupo actuaría si veía el cadáver de Trujillo.

El día 21 de mayo de 1961, siete días después del aparente compromiso sobre el Golpe de Estado de Pupo y el secuestro de Trujillo, en la celebración del propio cumpleaños de Pupo, Amiama le reitera que el plan se llevaría a cabo. Pupo le responde, “no me sondee, compadre”, admitiendo que había hablado previamente sobre el complot con Juan Tomás Díaz. Pupo había empezado a preparar una lista de oficiales, sobre todo gente relacionada con él para hacer contacto con ellos en el momento oportuno. Pero nunca hubo “momento oportuno”, ni jamás Pupo le habló a nadie ni le insinuó a nadie la posibilidad de un Golpe de Estado, además, se supone que el “compromiso” real de Pupo se establece ese día 21 de mayo a requerimiento de Amiama que lo confronta, y le dice que se defina. No se explica cómo Pupo abandonó ese día sus objeciones y reservas sobre la conjura, el tono enfático con el cual calificó de disparate la trama, consciente como estaba que no había posibilidades de un Golpe sin apoyo militar, y consciente como estaba que los conjurados iban a actuar de un momento a otro, y él no tenía tiempo de organizar el apoyo militar para el Golpe de Estado. Otro dato escalofriante es cómo cambia de opinión sobre el secuestro de Trujillo y acepta, según Amiama, que maten a Trujillo, que él requería ver el cadáver de Trujillo para dar el Golpe de Estado. ¿Y cómo iba a dar un Golpe de Estado si no había preparado una fuerza de apoyo ni había organizado la segunda fase de la acción, si no tenía el apoyo de un solo militar?

Juan Tomás Díaz se le acercó en su cumpleaños para felicitarlo porque según Juan Tomás el cónsul norteamericano había dicho que Estados Unidos aceptaba su candidatura a dirigir el Estado. Esta noticia dada por Juan Tomás no era rigurosamente cierta, nunca lo fue, y evidentemente fue dirigida a comprometer a Pupo, a motivarlo, a despertarle el ego, ante lo inminente. Los Estados Unidos, que había alentado la conspiración, que entregaron armas, que tenían informaciones sobre disidentes y posibles conspiradores, entre ellos Pupo, desistió de la muerte de Trujillo a finales de mayo de 1961, con órdenes precisas del Presidente Kennedy, lo que llevó a Henry Dearbom, funcionario de relieve en la Embajada norteamericana, cónsul general y jefe de la estación de la CIA en el país, a decir que cuando trató de disuadir a los conspiradores para que suspendieran el complot, éstos le dijeron que no era asunto norteamericano y que seguirían adelante.

¿Cambió Pupo Román la idea del secuestro de Trujillo por su muerte, cuando Juan Tomás le dijo la supuesta aprobación del cónsul Dearbom para que él dirigiera el país? ¿Se creyó Pupo Román que los norteamericanos iban a intervenir determinantemente una vez ocurrido el ajusticiamiento? ¿Varió tan fácilmente sus argumentos, que eran mucho más racionales y objetivos en relación con las condiciones militares de apoyo, y que Pupo conocía bien, y no podía llamarse a engaño?

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