En el salón principal de reuniones del Ministerio de Hacienda de la República Dominicana se encuentra colgado un cuadro del antiguo dirigente izquierdista y exdirector de Aduanas Licenciado Miguel Cocco Guerrero, del pintor dominicano Teddy Abreu. El mismo fue develado en la administración del economista Vicente Bengoa Albizu, en el año 2009, en el primer aniversario de la muerte del ilustre ciudadano y valiente dirigente político. El cuadro es un retrato fiel de su personalidad.
En él se aprecia una figura erguida, vigilante, altiva, como si tuviera atento a todo lo que sucede en la mesa de trabajo del indicado salón. En este lugar de trabajo se celebran reuniones importantes, y se toman decisiones transcendentes que impactan la vida cotidiana de la población y del futuro económico del país en sentido general.
Cuando se observa detenidamente el retrato, se pueden apreciar excelentes cualidades estéticas y desde el punto de vista filosófico se tiene la impresión de que la presencia de Miguel en este escenario, es un llamado de atención a los tomadores de decisiones para que al momento de decidir la aplicación de políticas públicas, o de tomas de decisiones importantes se debe tener siempre presente el impacto que esas políticas publicas o esas decisiones importantes puedan tener en la calidad de vida de la población dominicana, el futuro económico y político del país y el interés nacional. Fueron precisamente estas preocupaciones las que motivaron a Miguel a ser un militante político con un compromiso permanente, durante toda su existencia, de lucha por la defensa de los mejores intereses de la sociedad dominicana.
Con una profunda formación teórica en política y en economía, Miguel era una persona exquisita en la conversación y en el trato con sus relacionados. Quienes tuvimos la dicha y el placer de ser sus amigos y compartir con él diálogos y reflexiones sobre diferentes tópicos quedábamos fascinados por su amplia erudición en las diferentes áreas del conocimiento humano: literario, filosófico, histórico y sociológico.
La combinación de estos conocimientos con su características de hombre de acción, enriquecida con su reciedumbre y profunda conciencia moral hicieron de él una personalidad trascendente con un lugar privilegiado en la historia política dominicana.
El autor es abogado y máster en Ciencias Políticas.