Puntos de vista 1 Agosto 2012
Comentarios 1 - último digitado en 1 Ago a las 9:43 AM
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Cadena perpetua
Ramón Pérez Fermín

A Karl Marx se le podrá seguir criticando el hecho cierto de que las revoluciones socialistas por excelencia, la Rusa de 1917 y la China del 1945/1946 tomaron cuerpo en dos escenarios que no tipificaban economías de mercado, pero es obvia la clarividencia de su visión económica en lo relativo a la recurrencia de grandes crisis en las economías que se rigen por este modelo.

A partir de la ventilación pública de las deficiencias del sistema financiero norteamericano en el año 2008, específicamente con el colapso de Lehman Brothers, Fannie Mae y Freddie Mac, así como las subsiguientes réplicas del terremoto económico-financiero mundial (Islandia, Italia, Grecia, España), ha venido ganando cada vez más espacio la voz de los que abogan por empezar concomitantemente al manejo de la crisis que atravesamos, a replantearse desde ya los obligados ajustes al esquema que deberá normatizar las economías del sistema, cuando el mismo rebase el tropiezo financiero que espectamos en estos tiempos.

Constituye un aforismo elemental el principio de correlación entre la eficiencia de las políticas paliantes asumidas por los estados y la prolongación de las crisis, mas a todas luces resulta mandatorio realizar esfuerzos en pro de iniciar el diseño del panorama financiero de la recuperación.

Advierto la valía de los Think Tanks que dedican sus esfuerzos en procura de buscar soluciones a la crisis que embiste actualmente nuestro sistema financiero, mas llevo en mí todavía los consejos que nos daba a todos en primaria en el Colegio Loyola Doña Aura, quien no tenía mucha noción de los mercados financieros y tal vez no podía disertar sobre el concepto de aldea global, pero la sabiduría de su dilatada carrera magisterial la llevaba a afirmar día a día que “el hombre precavido, vale por dos”. Estoy convencido de que las naciones precavidas, sobre todo en el tercer mundo, valdrán por dos.

Muchos tenemos la sospecha de que el desplome del status quo financiero traerá más daño colateral que lo originalmente previsto, así como también la convicción de que las naciones que no manejen esta crisis con responsabilidad y sabiduría condenarán a sus pueblos a dolorosos atrasos.

El vertiginoso crecimiento de los denominados Under Class, subclase fuera de las tabulaciones de la sociología tradicional, las cuales devienen de ordinario en preocupantes Híper Guetos que ponen en riesgo aquel concepto kantiano de cuidar con excesivo esmero “la paz del pueblo”, debería constituirse en ocupación primaria de los planificadores sociales que no pueden seguir conformándose con manejos mediáticos de la elasticidad que toleran las manipulaciones numéricas de la economía informal.

Uno de los problemas mas aberrantes del esquema social que hoy día impera, es la dificultad que tienen los ciudadanos de obtener éxito individual y escalar socialmente. La pobreza anteriormente era un estado teóricamente superable, hoy luce como una especie de cadena perpetua.

El proceso de globalización desbordó la capacidad de los pueblos de asimilar dicho cambio. Al día de hoy, las deficiencias estructurales de muchas economías en vías de desarrollo persisten intactas, con el agravante de estar expuestos y supeditadas a un capitalismo global, que luce abrirse espacio sin resistencia, pero sin el control deseado para mantener los equilibrios prudenciales.

Esta interdependencia compactante coloca un nudo gordiano en el cuello de los países en ruta a desarrollarse, puesto que el recetario de aplicar soluciones planetarias a problemas locales y viceversa, ha sido sistemáticamente ineficiente. Tal vez la forma expedita debería ser, pensar globalmente y actuar localmente.

En términos generales la controversia intelectual Rousseau-Locke entre el modelo marxista-leninista y el de las economías de mercado podría haber quedado reservada para los textos de historia, mas las divisiones conceptuales en estas últimas son igual de marcadas que las otrora batallas campales entre la burguesía y el proletariado.

A partir del escenario actual y dado la complejidad de la conformación de los problemas financieros y económicos que nos afectan, se hace imperioso la confección de una legislación internacional vinculante, así como la creación de instituciones transnacionales que homologuen e implementen efectivamente dichas iniciativas, porque de lo contrario seguiremos pendulando entre períodos de crisis constantes.

Conformarse con metabolizar guarismos hermafroditas elevando a la categoría de indicadores econométricos inconsistentes “parámetros actuariales” de la economía informal, luce insostenible.

La dificultad de parear intereses tan variopintos como creatividad pudiesen tener los interactuantes, se advierte como maraña, mas el aspiracional dista de la realidad y sin duda alguna desmontar el recorrido agotado en la compactación de los mercados y el proceso de mundialización, no pareciera como una opción contemplable, por lo que lo conveniente para el sistema financiero mundial y de manera particular para los países con economías emergentes, es salir de la crisis, no postergar su solución con infaustas maniobras cosméticas.

El autor es presidente de la JRSC.

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COMENTARIOS 1
Comentó: lluvia
De: República Dominicana
SE supone que cuando usted va a comunicar algo, debe de ser comprensible y no esta maraña de palabras rebuscadas y elegantes, porque al fin y al cabo para decir todo esto creo que podía decirse sin tanta complicación.
1 Ago 2012 9:43 AM
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