La gente lo dice en la calle con mucha gracia: “Los funcionarios del Palacio están sufriendo del SIDA, Sin Ingresos Desde Agosto...”
El ministro de la Presidencia, sin embargo, aclaró esta semana que ningún funcionario cesa automáticamente en su cargo el próximo día 16 y que todas las designaciones-- incluyendo las ministeriales-- tienen vigencia hasta que se emita un nuevo decreto nombrando sustitutos.
El argumento del doctor César Pina Toribio tiene lógica: El Estado no entra en cesación, las instituciones tienen que seguir funcionando, y las oficinas públicas tienen que operar normalmente el viernes 17, al día siguiente de asumir el nuevo gobierno, hayan sido designados o no los nuevos funcionarios.
Por supuesto, se asume que el mismo 16 de agosto, próximo al mediodía, el Presidente Danilo Medina habrá juramentado ya a los miembros del gabinete que le acompañarán en el primer tramo de su gobierno. Y tal vez a muchos directores generales y titulares de instituciones autónomas.
Pero en el caso de que eso no se produzca, hasta los ministros siguen vigentes en sus cargos hasta tanto se emitan los decretos que habrán de relevarlos.
En otros países se estila que el gabinete saliente dimite con efectividad el día de la juramentación del nuevo gobierno, aún en el caso, como el actual, de que un partido se releve a si mismo en el poder.
En otras modalidades de gobiernos-- como los regímenes parlamentarios, por ejemplo-- los altos cargos terminan con el período presidencial y no es preciso que se emita un decreto, resolución u ordenanza para que se produzca el relevo. Simplemente se aplica la escala de mando hasta que se cumpla el proceso de las designaciones titulares.
¿Quien hace los decretos?
En las oficinas privadas del Presidente Electo se hacen los decretos que entran en vigencia el 16 de agosto. Ya está impreso en letras doradas el papel presidencial con el timbre: “Danilo Medina Sánchez”, debajo del Escudo, y en cursivas, inmediatamente debajo del nombre: “Presidente de la República”.
Hay varias formas de designar el gabinete, no existe un estilo único ni protocolo normativo. Ha habido presidentes que en un sólo decreto han designado a todos los secretarios de Estado-- la denominación de ministerios data del 2010, con la nueva Constitución--, pero otros lo han hecho uno por uno o en bloque. Por ejemplo, se tiene entendido que con el decreto número uno se designa al ministro de las Fuerzas Armadas; con el dos, al ministro de Relaciones Exteriores; con el tres, al ministro de Interior y Policía, y así sucesivamente...
Luego se designan en decretos sucesivos a los restantes miembros del gabinete siguiendo con el ministro de la Presidencia, a los jefes de Estado Mayor de los cuerpos armados, al jefe de la Policía, algunos directores generales y, para complacer las graderías partidarias ese mismo 16 de agosto, salen también algunas designaciones de viceministros.
Ha habido presidentes, como Balaguer, por ejemplo, que en un sólo decreto designaba el gabinete completo; Leonel Fernández lo ha hecho por bloques: Fuerzas Armadas, Cancillería, Interior y Presidencia, con el decreto número uno. Y después, el resto. En decretos sucesivos.
Montar un gobierno no es tan fácil como puede creerse, particularmente un gobierno como el de Danilo, que ganó con margen relativamente estrecho, de poco más de cuatro puntos porcentuales, y a través de una alianza de 14 partidos. Se supone que a todos hay que darles una cuota del poder. Porque en una victoria como la del 20 de mayo cada voto de cada partido aliado fue importante... Y ellos dicen que determinante.
Pero, además, Danilo llega a sustituir un gobierno de su propio partido, que lo obliga manejarse con sumo cuidado para no herir la susceptibilidad de sus propios compañeros y crearse de entrada una situación difícil en su base de sustentación política. No deberán producirse sustituciones masivas, pero los que están fuera quieren entrar al gobierno y en el gobierno están los peledeístas, no opositores.
Cuatro años, pero...
El gobierno dura cuatro años. Pero son los cuatro años más cortos del calendario. Para los que están en el poder, por supuesto. Los más largos del mundo, para la oposición... Son 48 meses de gobierno que pasan en un santiamén para quienes están arriba.
Leonel Fernández dijo una vez que sus primeros cuatro años, entre el 1996 y el 2000, pasaron sin el darse cuenta, en un abrir y cerrar de ojos. Es lógico imaginarse que con tantas ocupaciones....
Hipólito Mejía también consideró muy corto tiempo su permanencia en el poder. Por eso quiso prolongarla por otros cuatro años, pero se le peló el billete.
Ojalá Danilo no le coja el gusto el cargo y también piense que cuatro años es poco “para un buen gobierno...” Porque para los perredeístas los cuatro años que empiezan este jueves 16 durarán una eternidad. ¡Porque serán 12 años abajo! En ese tiempo hasta los enanos crecen...