Puntos de vista 14 Septiembre 2012
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ORLANDO DICE
La actitud del Congreso y los requerimientos del FMI al país
Orlando Gil
orlandogil@claro.net.do

SE CREÍA QUE, PERO NO.-  Se suponía que el Congreso Nacional, y muy particularmente el Senado de la República, sería un aliado efectivo del gobierno en la aprobación de las medidas que haya que tomar para cumplir los requerimientos del Fondo Monetario Internacional. Sin embargo, parece que no. La razón no se conoce, pero sí la reacción de por lo menos cuatro miembros de la cámara alta, a declaraciones del jefe de misión del Fondo Monetario Internacional, de que sin impuestos no habría acuerdo. Arístides Victoria, Euclides Sánchez, Adriano Sánchez y Tommy Galán, adelantaron juicios. No habló el Senado como pleno, ni siquiera la bancada oficial, pero cuatro senadores con una misma opinión constituyen una tendencia, aun cuando se hayan pronunciado cada cual por su lado y sin entendimiento previo. Además, de que las cosas, cuando parecen buenas, contagian. La enfermedad no sería nueva ni rara, puesto que en el país, desde siempre, hay sectores a favor y en contra del organismo. En el gobierno pasado esas posiciones eran de funcionarios influyentes y cercanos del presidente...

SI SE METE LA PATA...-  Esta situación, sin embargo, no es irremediable. Hay dos cosas a tener en cuenta. La primera, que el croata o ruso parece que no midió las consecuencias de sus palabras, o cayó en un gancho de los periodistas, o produjo alarma en instancias del gobierno. La verdad fue que dijo lo que se publicó: “Solo hay dos cosas inevitables: la muerte y los impuestos. Lo demás se puede negociar”. Funcionarios que gustan hacer de tripas corazón, ven estas declaraciones con un sentido menos escatológico. Aclaran que el hecho de que mencionara la muerte, y viniera de Estados Unidos o naciera en Europa, donde el cobro de impuestos es algo sagrado, pudo haberlo llevado a confusión al responder una pregunta que lució carta marcada. Se quiso y se logró que afirmara lo de nuevos impuestos. Dicen, aunque a mí no me lo crean, que este economista no quiere que le hablen de periodistas dominicanos. Si hay una puerta lateral por la que pueda salir sin afrontarlos, lo agradece. Aprendió una lección que estaba en el aire...

¿A QUIÉN VA EL PESO DE LA CARGA?.-  La idea es que el jefe de misión hizo lo que nunca se había hecho en los tratos con el Fondo Monetario Internacional, de poner la carreta delante de los caballos. Habló antes de tiempo. Todavía no se conoce el verdadero estado de la Economía dominicana, de si la enfermedad es leve o terminal, o si puede curar como herida leve o hay que llevarla al quirófano. Si todo estuviera claro, no andarían de romería, visitando e intercambiando con diferentes sectores, y se habrían abocado a negociaciones directas con las autoridades. De manera que los senadores podrían haberse apresurado y reaccionado de oídas, o en base a supuestos. Si todavía no se ha hablado de remedios, no pueden buscarse o plantearse alternativas, que es lo que estarían haciendo los legisladores oficialistas. Los cuales, aunque audaces, no son muy lúcidos. La fórmula que promueven en el fondo implica impuestos, pues cada exención que se elimina, implica un gravamen. Además, esa es la cuestión que lo resuelve todo. ¿A quién va el peso de la  carga, al de abajo o al de arriba?...  

ANTES DE QUE SE EMPAPE.-  La segunda cosa a tener en cuenta es la del partido, o si se quiere, la del Congreso Nacional. La misión del Fondo Monetario Internacional de seguro que irá al Congreso Nacional en su actual tour de consultas, y podrá hacerlo de conjunto con sus presidentes, o cámara por cámara, pues además de gobierno, hay oposición. Cuando sea, los legisladores tendrán oportunidad de señalar fuentes  o mantener reservas. Sin embargo, la negociación será con el gobierno, y este sa-brá a qué se compromete, o si para llegar a acuerdo necesitará del auxilio de sus senadores y diputados. De manera que cuando sea, el partido tendrá que tomar cartas en el asunto y dar las orientaciones de lugar. Si el PLD no va a permitir que abucheen al ex presidente Leonel Fernández, cuya gestión pasó, mucho menos va a dejar que una tormenta empape o se lleve como río revuelto al presidente Danilo Medina y su administración. Los cuatro senadores corrieron más que la pelota, pero eso no quita que desde el partido se empiecen a mandar mensajes y la subordinación a las medidas se dé por descontada...

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