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Listin Diario
21 Agosto 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 1:30 AM
Ventana 20 Marzo 2010
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INVESTIGACIÓN
El periodismo cultural en la Era de Trujillo
CON EL CIERRE DE "LISTÍN DIARIO", EL PERIÓDICO "LA NACIÓN" TOMÓ EL LIDERAZGO DE LA CULTURA
  • Página Literaria. Listín Diario fue muy aclamado por su iniciativa de crear páginas para la cultura.
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Melbin Gómez

Santo Domingo.- A la llegada al poder del dictador Rafael Trujillo Molina en 1930, según se deduce de varios libros de historia como del de Manuel Amiama “El Periodismo en la República Dominicana”, los periódicos de mayor relevancia en el país eran “La Opinión” y el “Listín Diario” y a nivel provincial era “La Información” en Santiago, de los cuales dejarían de publicarse en 1942 el “Listín Diario” y en 1947, “La Opinión”.

Durante esta dictadura, el periodismo dominicano y los otros aspectos de la vida nacional estuvieron sometidos al férreo régimen de tres décadas en las que el sátrapa utilizó los mecanismos a su alcance para mantener y afianzar el poder.

Durante esta etapa se desarrolló un periodismo cultural parecido al de los primeros 30 años del siglo XX, con espacios culturales que trataban diversos temas de arte, literatura, teatro y, en ocasiones, de música.

A diferencia de años anteriores se publicaban menos poemas, cuentos o crónicas en la portada del dia, con excepción de Listín Diario, que todavía a mediados de la década de 1930 lo hacía.

La Opinión
En el caso particular de “La Opinión”, fundado el 22 de noviembre de 1922, había sido con anterioridad una revista literaria hasta el año 1927 cuando se transforma en periódico. Su presencia como difusor de la cultura dominicana ocurre en la década del 30 con un espacio denominado “Las ideas los libros y los hombres”.

Esta página aparecía los sábados. Allí se reproducían escritos sobre diversos temas de literatura, filosofía, arte e inclusive se anunciaban los libros que llegaban al comercio en Santo Domingo ya fuesen de autores nacionales o extranjeros.

Es notable en este diario el desarrollo de los géneros periodísticos en su aspecto gráfico ya que los mismos comenzaron a tener un perfil más vistoso, con más fotografías y mejor organizado en temas de deportes, sociales, etc., lo que ocurría también con los demás periódicos incluso a veces a nivel provincial.

Sin embargo este diario, tuvo que cerrar en 1947 por lo que al respecto el historiador Alejandro Paulino Ramos considera que: “En 1947 veinte años después de la aparición de La Opinión, el régimen desarrolló toda una campaña tendente a presentar a este medio como vinculado al movimiento antitrujillista que se estaba gestando para entonces, obligando al cierre de ese medio y abriendo de inmediato en 1948 El Caribe”.

Así mismo, de acuerdo con el historiador Filiberto Cruz Sánchez en su libro Historia de la República Dominicana: “Trujillo mantuvo una obsesiva fascinación por el discurso brillantemente formulado, por lo que para esos y otros fines asimiló a los más destacados miembros de la intelectualidad entre ellos; Arturo Logroño, Jacinto Bienvenido Peynado, Manuel de Jesús Troncoso de la Concha, Rafael Vidal, César Tolentino, Ramón Marrero Aristy, Roberto Despradel, Virgilio Díaz Ordoñez, Manuel Arturo Peña Batle y Joaquín Balaguer”.

En ese aspecto, “Listín Diario” continuó desarrollando periodismo cultural como lo hizo a finales del siglo XIX con “ Los Lunes del Listín” y luego con “Arte y Letras” en 1916, pues a mediados de la década del 30 el diario publicaba un espacio denominado la “Página Literaria del Listín Dominical”, no siempre en un lugar fijo.

La misma trataba básicamente poemas de diversa índole y de diversos escritores como Jean Morrean, Stephanie Mallar, Rafael Américo Henríquez, entre otros.

En este diario fue también de relevancia la labor del profesor Juan Bosch donde publicó varios de sus escritos.

Folletín
En septiembre de 1941, el Listín Diario empezó a publicar todos los lunes un espacio titulado “Folletín” que aparecía en páginas distintas, tal y como hicieron en el siglo XIX los semanarios “El Oasis” y “El Progreso”.

En esta ocasión, “Folletín” no era publicado en portada como en años anteriores, sino dentro del diario.

Allí se difundieron por capítulos, por ejemplo, las novelas “Vida y Amores de Lady Hamilton”, de Henrich Vollray Shumacher y “La Ninfa Constante”, de Margaret Kennedy.

Cierre del Listín
Listín Diarió fue clausurado en 1942, haciendo su reaparición en 1963 dos años después de terminada la dictadura. Al respecto el historiador Alejandro paulino Ramos explica que este medio se había definido como defensor de los intereses políticos del presidente Horacio Vásquez (P. 1924- 1930), y que luego de instaurado el gobierno de Trujillo la situación comenzó a cambiar motivado por el acoso y el miedo de la dictadura ya que hasta su director fue apresado y luego de liberado, el régimen lo presionó para que aceptara una diputación en el Congreso.

Y agrega: “Aunque el Listín mostró un cambio en su política informativa en relación a Trujillo, el gobierno siempre mantuvo la duda sobre la adhesión de ese periódico a los designios de la dictadura, mientras tanto Trujillo comenzó a publicar en 1940 el periódico La Nación, que siendo de su propiedad entró en competencia tanto con el Listín Diario y La Opinión, ambos de capital privado, llevando al primero a su desaparición en 1942”.

La Nación
“La Nación”, dirigido por Rafael Vidal, era el vocero oficial del gobierno. Los domingos publicaba la “Página Literaria”, donde escribieron Osvaldo Bazil, Juan Goico Alix, Ángela Báez Soler y otros.

Traía además la “Página Infantil”, dedicada a los niños con cuentos y fábulas, recuadros con mini biografías de hombres célebres entre ellos reconocidos escritores como Luis de Góngora, así como poemas de Federico García Lorca, Pedro Calderón de la Barca y otros.

Publicaron en este periódico firmas como Enrique Henríquez, Carmen Marrero, Ramón Marrero Aristy y Manuel del Cabral.

A finales de 1937 ocurrió la matanza de los haitianosque a juicio de historiadores como Roberto Cassá en su libro “Historia Social y Económica de la República Dominicana”, la cantidad de muertos “fue entre 12 mil y 15 mil”, por tanto según los historiadores luego Trujillo permitió la entrada al país de miles de refugiados españoles que huían a las consecuencias de la Guerra Civil de ese país.

Varios de esos refugiados ejercieron el periodismo en diversos medios de comunicación escritos y radiales.

Provincias
En esa estrategia de Trujillo de aparentar ser un gobierno democrático en la década de 1940 permitió cierta libertad por lo que se llegaron a organizar varios partidos de izquierda, en un momento en que entre los años 1942 y 1946 los trabajadores azucareros realizaron tres huelgas en demanda de un aumento salarial que finalmente consiguieron.

En este proceso los ingenios de San Pedro de Macorís y de La Romana tuvieron su propio periódico, “El Federado” y “El Combate”, respectivamente.

Ambos diarios no dieron cabida al periodismo cultural. Sólo algunas poesías aparecían a veces.

A nivel provincial se destacó “La Información”, fundado en 1915 y que aún continúa vigente, ya para 1950 su tercera página era dedicada diariamente a la cultura, básicamente con temas de música, ciencia, arte y literatura.

Allí publicaron trabajos de Rosa Smester, Ercilia Pepín quien había muerto en 1939, Alicia Fernández Gill, Josefina Zendelejas, Eucilda Jorge Morel y Francisco Mejía, por ejemplo fue relevante un trabajo publicado el 11 de marzo de 1950 titulado “Mujeres intelectuales de América”, firmado por el seudónimo R.A.J.R.

El Caribe
En 1948 ya desaparecido el “Listín Diario” desde seis años atrás y más recientemente cerrado “La Opinión”, Trujillo pasó a fundar “El Caribe”, diario que dedicaba su página 14 a la literatura.

Algunas de sus firmas eran Rafael Santos, Rafael Alberti, Aída Cartagena Portalatín, Domingo Moreno Jiménez, Rodolfo Coiscou Weber y Héctor Inchaustegui Cabral, entre otros.

Aquí se consolidó el periodista español Manuel Valdeperes, quien desde el periódico “La Nación” venía imponiendo a la agilidad de la noticia y de la crónica, un estilo culto y documentado que elevó el nivel de las páginas dedicadas al arte y a la literatura.

Se destaca también en “El Caribe” los aportes de María Ugarte, quien además de su labor reporteril, comenzó a publicarle sus poemas y relatos a un grupo de jóvenes bachilleres con inquietudes literarias en un espacio denominado la “Página Escolar”.

Entre esos jóvenes se encontraba el embrión de lo que después se conocería como la Generación del 48, a la que pertenecieron, entre otros, Víctor Villegas, Abelardo Vicioso, Lupo Hernández Rueda y Alberto Peña Lebrón. Para burlar la censura, muchos de ellos escribían sus textos con un amplio sentido metafórico para esconder detrás de los recursos poéticos sus ideas en favor de un país mejor.

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