Prosper Sánchez, descendiente del patricio Francisco del Rosario Sánchez, fue uno de los niños que la excirujano general de los Estados Unidos, Antonia Novello, logró salvar con medicina experimental, cuando ella era apenas capitán de la marina.
Después, el joven Sánchez se hizo medico y llegó a trabajar en uno de los más prestigiosos hospitales de norteamérica, John Hodking. Su muerte precoz ocurrida recientemente ha conmovido a sus familiares y amigos. Este joven dominicano dejó un legado de poemas escritos en idioma inglés, integrados en un libro publicado y que actualmente se vende por Amazon.com.
Su señora madre nos hace llegar estos textos incluídos en su libro, y Ventana los publica en su honor en este día de las madres.
Poemas de Prosper Sánchez
El Regreso
Una figura estrujada, triste sin sonrisa, afectada, / en el muelle, ya enraizada en las piedras. / Permanece sola. Aferrada siempre a su promesa. / Su vestido, ya ropaje; ahora gris, antes como nieve, blanco, / Sigue esperando en su trono enrocado, su amor perdido. / Y el mar, su mensajero, con el aire, su compañero / no envía ningún mensaje, siempre solo el olvido. / Las gaviotas le traen comida, unos peces compañía / Mientras ella espera su muerte, fría y solitaria. / Pero un día, el sol milagroso, viene barco tan hermoso. / En el puerto, baja un viejo igual de ajado y cansado. / Después de sesenta años, se aparece en el muelle, / montado en caballo blanco, iluminando el paisaje. / Se levanta la señora sin hablar, el sin confesar, / solo una mirada bien familiar entre los dos, de amor y paz, / y cabalgando, juntos se va costeando el mar hacia la eternidad.
Ven a Caminar
Quiero besar tú boca en maravilla / y saber la voz de tú palabra. / Quiero sentir el rostro de tú alma por mi cuerpo / Y conocer en qué tu calor me ha metido/ es el buen sabor que el amor me ha traído. / Ven mí bella, ven a caminar conmigo.
Sin Tu Voz
El sol se acuesta tarde en el día / y la noche se aguanta en venir / es la hora siempre, la llamada. Tu canto no acabo de oír. / En la noche vienen pensamientos, / un amor tan grande, y amistad. Son los años, tantos los recuerdos / un regalo, ahora soledad. Con la muerte vienen las memorias / fotos de tristeza y de encanto / por caminos que traen alegrías / Con dolor sentido en mi pecho. / Viene el día, soles levantados / sin tu voz, mis ojos son aguados.
“Cancíon de Amor en la Primavera”
En noches de primavera / cuando ojos conocían / el suplicio de tu rostro / como un río inundado. Baila, baila, baila./ El encanto trae el día / luz de sueños, remolinos / de un viento dispersado. Pero rayos caen del cielo, / corazones cuando heridos. / Una flecha, sangre viva, / fuerte el flujo, no se olvida. Baila, baila, baila. / Este canto de mi boca / todo basta en un beso, / mi Amor De Carne Y Hueso. Viene el sol que trae la luna / tu belleza no hay ninguna / parecida sin las alas / de un angel, Dios te llama. Baila, baila, baila. / El espejo de tu alma / Brilla siempre un reflejo / Tan precioso, siempre bueno.