Entre notas informativas, reportes de muertos, casos judiciales inacabados y entrevistas de pequeñas proporciones, descubrí a Ariadna Vásquez Germán, hace ya unos doce años. Ambos acabábamos de llegar a LISTÍN DIARIO procedentes de los recién cerrados periódicos EL SIGLO y LA NACIÓN y yo tuve más suerte (tal vez por el naciente gris de mis cabellos) al ser designado en un espacio cultural, mientras ella (supongo que por su juventud) tuvo que conformarse con cubrir las fuentes del Palacio de Justicia y la Procuraduría.
Ariadna llegaba al Listín cada mediodía, procedente de sus fuentes y, al cruzar por su lado, siempre percibía un fuerte olor a poesía, por encima de alguna que otra partícula del polvo contenido de los legajos que ella acababa de consultar.
Sus noticias, escuetas, decididamente informativas y a veces crudas, dirigidas a un tipo de lector acostumbrado a que no le “aguaran” el desayuno, contenían la magia de la palabra cuando es usada con pulcritud y elegancia. A pesar de su rigidez noticiosa, aquellas notas y entrevistas respiraban un nuevo estilo de decir que solo necesitaba un espacio menos convencional para transformarse en ventanas humanísticas de referencia lírica.
“Llama la atención el sentido del ritmo poético y la abundacia de localismos en el lenguaje que se entienden sin el pie informativo”
Carmina Estrada Editora y crítica literaria.
Vinculada a Ventana
Poco tiempo después pude reclutarla para escribir en el suplemento El Domingo. Al principio ella se resistió, supongo que para no involucrarme en su prosa irreverente que luchaba contra la mediocridad.
Pero al final, accedió. Sus columnas “Cabeza de ratón” eran lectura obligada en el referido suplemento que llevaba el mismo nombre del día de la semana en que salía publicado.
Por esa fecha ya ella era más que una promesa. Era una escritora que “sumaba” a otros jóvenes que como ella traían en sus versos un discurso distinto al de sus antecesores: Frank Báez, Deidamia Galán, Rey Andújar, Jennifer Marline, Alejandro González y otros estaban formando una nueva generación de poetas que, como antecedente legítimo, reconocían a la figura de Homero Pumarol, escapado a plena conciencia de la Generación de los ochenta y que con los días se constituyó algo así como el líder indiscutible de aquel grupo gestor.
México
Poco tiempo duró Ariadna en el Listín. Ella necesitaba volar, multiplicar, llevar al mundo el fenómeno cultural que se estaba gestando en su país y así llegó a México donde se integró al equipo de la editorial “Práxis”. Allí publicó poemarios, novelas, cuentos y diversas antologías de escritores dominicanos de su generación. Ella iba y venía de México. Y en su camino encontró otras voces que tenían mucho en común con aquel discurso poético que poco a poco se fue consolidando. Argénida Romero, Alexéi Tellerías, Daniela Cruz, Rossalinna Benjamín, Luis Reynaldo Pérez y Sussy Santana, ya escribían versos con valores apreciables.
La antología
Hace pocos días llegó a mi mesa de Redacción, desde México, un paquete de libros sin remitente. Al abrirlo, recibí el mejor regalo del presente año. Ariadna había publicado, en la revista de la Universidad Autónoma de México, un número exclusivo conteniendo una antología de la poesía dominicana de su generación, precedido por un documentado estudio introductorio que puede ser ya bien un ensayo de colección, o un manifiesto generacional.
En la antología se incluyen, menos ella, todos los autores citados con anterioridad en este escrito.
El hecho de que Ariadna (tal vez el hilo conductor de esa generación), no se haya incluido habla de su reciedumbre moral y de su sentido ético como escritora.
Cada autor aparece con fichas, fechas y fotos. Un destello de profesionalidad que apunta, junto a los valores del verso, a difundir datos e imágenes de sus autores.
Lamentablemente, LISTÍN DIARIO es un periódico que publica noticias y no una revista literaria. Si así fuera, en vez de estos apuntes, los lectores estuvieran leyendo ahora el enjundioso estudio firmado por Ariadna. Sin embargo, ello no impide este elogio ni la fiesta que hoy tienen las letras nacionales por dicha publicación. Para suerte de nuestra literatura, ya existe (desde hace tiempo existe) una nueva generación de poetas que también escribe cuentos, novelas; son performeros, periodistas, cultos, irreverentes, corajudos y honestos, y se han ganado un merecido espacio.
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DATOS TÉCNICOS DE LA PUBLICACIÓN
Nombre de la revista: “Punto de partida”, Universidad Autónoma de México. Fundada en 1996, Número: 171 (enero-febrero 2012) Título: “Poesía dominicana actual”.
Autora: Ariadna Vásquez Germán.
Ilustraciones e imagen de portada: Jorge Pineda.
Cantidad de páginas: 72.
Edición: Carmina Estrada.
Redacción: Mariana Hernández. Diseño original: Rafael Olivera