Ventana 30 Junio 2012
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EDUCACIÓN
Koica brinda su mano solidaria a La Leonor
  • Primavera. Explica a los funcionarios coreanos su labor en el lugar.
Ángel García
La Leonor, Santiago Rodríguez

Este pequeño pueblecito situado a más de 2,000 metros de altura, donde sus moradores aún despiertan con el canto de los gallos y colman su vista con el verde paisaje de las plantaciones de pinos, caobas, acacias y otras maderas preciosas, había sido olvidado por las autoridades locales.

“Como toda localidad pobre, la gente aquí se dedica a la agricultura. La venta de madera preciosa y de algunos rublos agrícolas como el café constituyen nuestras principales fuentes de ingreso”, manifiesta el estudiante de Ingeniería, Miguel Pichardo.

Despertando la esperanza
La llegada de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) a La Leonor, fue en junio de 2011 y, desde ese momento, sus voluntarios se dedicaron a preparar el “Proyecto de Visión y Desarrollo de la Comunidad de la Leonor” el cual contó con la integración de cada uno de sus munícipes.

Con una inversión de unos 20,000 dólares, esta obra beneficiará a unas 100 familias. La misma se desarrolló entre junio de 2011 y el mismo mes del presente año.

La labor recayó en los hombros de la voluntaria Eunim Kin, (Primavera, en español), para quien el deseo de ayudar representa la razón de su existencia.

El proyecto incluye obras como la construcción de 33 huertos para el cultivo de hortalizas, una campaña de medio ambiente, en la que donaron decenas de zafacones, tres contenedores y la construcción de un incinadero.

Otro proyecto incluyó pintar los techos de las viviendas para evitar que el zinc se oxide. También se impartieron cursos de informática, de fabricación de jabón, talleres para clasificar la basura, entre otros. Los beneficiarios son estudiantes, adultos y envejecientes residentes en La Leonor.

“La gente ahora puede hacer cosas diferentes, pues les hemos enseñado lo que no sabían hacer. Las personas de aquí están muy felices ahora, y nosotros también pues ha sido un trabajo en conjunto”, expresó la joven Primavera.

Quienes viven en La Leonor afirman sentirse satisfechos con ella y otros voluntarios surcoreanos, pues han aprendido a hacer cosas diferentes a las que adornaban su diario vivir.

Un reconocimiento al trabajo
En el acto de entrega del proyecto comunitario participaron los voluntarios del KOICA, el embajador de Corea del Sur señor Park Dong-sil, los moradores y representantes provinciales.

El momento más emotivo fue cuando la señora Altagracia Toribio, secretaria de la mujer de Santiago Rodríguez entregó un reconocimiento al embajador de Corea en el país, quien recibió el galardón con palabras de agradecimiento y exhortó a los lugareños a trabajar duro para preservar las obras recibidas.

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