Ventana 21 Julio 2012
0 Comentarios
Tamaño texto
SÉPTIMO ARTE
Otra exitosa comedia cubana
FUE COPRODUCIDA CON ESPAÑA CON UN PRESUPUESTO DE 2.1 MILLONES DE EUROS
  • Filas. El famoso cine habanero "Payret" muestra gran afluencia de público para el estreno del filme de Alejandro Brugués en la pasada edición del Festival de Nuevo Cine Latinoamericano.
Luis Beiro
Santo Domingo

Además de su indudable calidad técnica, el cine cubano ha triunfado precisamente por ser cubano. No sólo por llevar en su piel los rasgos fundamentales de la identidad antillana, sino también por su carácter crítico del sistema social que ha imperado en la isla desde hace 52 años. Como toda obra valiosa, el poder le imprimió su mirada censora y muchos proyectos fueron evaporados como por arte de magia. Sin embargo, y a pesar de esos lógicos extremos de la intolerancia, las reglas del juego están cambiando (lentamente, claro está). La mirada crítica ya es un secreto a voces.

Pero hay algo en que los críticos del cine cubano, hecho después de 1959, tienen razón: a veces es tan cubano ese cine que solo lo entienden los cubanos. Si no se acude a la sala en compañía de un hijo del Caribe, es muy probable que la mitad de cualquier película sean solo sombras y penumbras para un espectador ajeno a las peculiaridades de la sobrevivencia en la isla.

Comedia negra
“Juan de los Muertos”, el segundo largometraje de ficción del director y guionista cubano-argentino Alejandro Brugués (Bs As, 1976) es otro filme que muestra, entre risas, bromas, un clima de denuncia a la sociedad cubana de hoy. Su director acude a una historia de “ciencia ficción” para un compendio de cubanía que incluyen rasgos propios de la identidad nacional, como pueden ser fraseología, dicharachos, desires, conductas y hábitat. Se supone que para sacar adelante una historia con matices críticos envueltos en un show de “zoombies” al estilo del cine comercial, el director acudió a la comedia negra. Más cercana a los “Cazafantasmas” (1984) de Ivan Reitman que al “Regreso de los muertos vivientes” (1985), de Dan O’Bannon y sus sagas posteriores, “Juan de los Muertos” instaura una valentía formal que no será pasada por alto. Su guión no se estira y se enconge como un chicle en busca de sucesos espectaculares, sino que prepara al espectador para un final inesperado donde se retoma el aire de división que existe en la isla y sus invevitables consecuencias. Un aire que ya muy pocos quieren romper: los que creen en el renacimiento humano a partir de la emigración y los que, como el protagonista Juan (muy bien interpretado por el actor cubano Alexis Díaz de Villegas, quien también encabeza el reparto del filme “Larga Distancia”) solo anhelan vivir, como los taínos, “de la recolección” porque han sido capaces de sobrevivir a otras deprimentes etapas históricas dentro de la isla.

El filme
Risas, carcajadas y momentos inolvidables propone esta historia, enriquecida por el uso de efectos especiales, nunca antes vistos en el cine cubano. No hay estereotipos ni clisés, ni recursos heredados de otros filmes del género. El drama cubano es “tirado a relajo” por un director que no solo sabe ensangrentar remos, machetes, bates y pelotas de béisbol dentro de escenas chispeantes de comicidad, sino que desde el punto de vista estético sabe ser original en su discurso, pese a recrear un argumento que no es nuevo en la historia del cine.

Brugués supo hacer una película divertida y amena, con un discurso narrativo coherente, inclinando en todo momento la balanza hacia el humor, con la crítica socio-política en un segundo plano, y siempre bajo la sátira y el chiste; notable en su puesta en escena, en sus parlamentos y en su maquillaje.

“Juan de los muertos” es una de las películas que más entusiasmo ha levantado entre cinéfilos y críticos, tanto dentro como fuera de Cuba. Hay quienes la detestan y otros la elogían con desmesura. Y esta duplicidad de criterios habla en alto de lo hondo que ha calado. Cuando una obra es arte auténtico, enciende el debate entre cinéfilos de diversas latitudes.

Es una verdadera lástima que su distribución no contemple importantes polos de América Latina donde tanto se admira al cine antillano. Supongo que las causas no deberán buscarse en el orificio abierto en las espaldas de un cómic con la imagen de Fidel Castro, al final del filme y frente a la llamada “tribuna antiimperialista”, cuando el dibujo del comandante con su acostumbrado dedo índice en alto, mira hacia el mar mientras los protagonistas escapan.

Brugués ha logrado una realización que brilla por su dinamismo, con actores muy metidos dentro de sus personajes, abarrotada de situaciones divertidas que traen en su refajo una crítica no solo hacia el sistema, sino hacia ellos mismos. Con sus pros y sus contras, este filme es una muestra de la buena  salud de que gozan las más recientes promociones de cineastas cubanos. No es un secreto que en América Latina (incluyendo a RD),  la comedia de hoy ha perdido su blancura y su “negritud” para convertirse en un desenfrenado culto al populismo, salvo honradas y honrosas excepciones.

(+)
FICHA TÉCNICA JUAN DE LOS MUERTOS
Dirección y guión:
Alejandro Brugués. Países: Cuba y España. Año: 2011. Duración: 100 minutos. Género: Comedia negra.  Reparto: Alexis Díaz de Villegas, Jorge Molina, Andrea Duro, Andros Perugorría, Jazz Vilá, Eliecer Ramírez. Música: Julio de la Rosa. Fotografía: Carles Gusi. Sinopsis: Con el slogan “Matamos a sus seres queridos”, Juan, un buscavidas habanero, en unión de  sus amigos, decide montar un negocio para destruir a los infectados con una extraña enfermedad surgida en Cuba, cincuenta años después del triunfo de la Revolución y que el gobierno no puede controlar. Eliminando a los infectados, Juan comienza a hacer fortuna. Sin embargo, la situación se complica cada vez más.

Recomendar este articulo por:
COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario Contraseña    
 
 
Más en Ventana