Ventana 4 Agosto 2012
0 Comentarios
Tamaño texto
MI BARRIO EN LETRAS

Niños emprendedores que aman la poesía

LA EDUCACIÓN NO TRADICIONAL HA SIDO UNA VALIOSA HERRAMIENTA DE ENSEÑANZA EN LA FLAM
  • Equipo. Los instructores y alumnos de “Mi barrio en letras” han logrado superar el vínculo profesor estudiante en una amena dinámica.

Ángel García
San Cristóbal

Trabajar para que los niños se mantengan alejados de los vicios y se acerquen a las letras ha sido uno de los objetivos principales de la Fundación Literaria Aníbal Montaño (FLAM), desde el momento de su fundación.

El proyecto literario nació como una iniciativa local en San Cristóbal y hoy se ha extendido a otras localidades del sur del país. Los participes de esta iniciativa son en su mayoría niños de comunidades pobres.

Niños ejemplares
Darihanna Mesa, hija de Ramón Mesa e Ysabel Florentino, dice sentirse orgullosa de sus progenitores, pues ellos la han guiado por el mundo de la literatura.

Con sólo doce años es una escritora prodigiosa, sus autores favoritos son Juan Bosch y René del Risco Bermúdez a este último dedicó un homenaje titulado “Belicia, todas las noches espero la luna”.

“No siempre hay una musa sobre la que quiera escribir pero cuando llega la inspiración enseguida busco un cuaderno para plasmar mis ideas”.

A pesar de su corta edad, Darihanna es muy laboriosa, en las jornadas literarias ayuda a sus compañeros a escribir cuando están escasos de inspiración. “En mis poemas siempre está presente la nostalgia, la felicidad, la naturaleza, las mariposas, ya que donde vivo hay muchas”.

Con un léxico bastante fluido y grandilocuentes epítetos que suele acompañar de una cierta expresión poética, la niña Niurcary Brito de diez años, manifiesta sentirse feliz. Dice que participar del proyecto literario “Mi barrio en letras” le ha permitido desarrollar su imaginación, conocer nuevas personas y ampliar sus conocimientos sobre la poesía.

“Comencé a escribir cuando tenía ocho años y ya tengo más de cien poemas. Mis profesores me han enseñado a dominar mis miedos en el escenario.

Yo suelo escribir en las noches, hay ocasiones en que mami me manda a acostar porque es tarde, entonces yo le digo que se espere porque si no escribo lo que tengo en la mente se me va la idea”, expresa la niña en medio de la risa de sus compañeros.

Orianny Brito, hermana mayor de Niurcary, también es parte de la iniciativa literaria.

Dice encontrar inspiración en todo lo que sucede en el país. “A mí me inspira el barrio y lo que pasa en él, pero también escribo sobre las cosas que dicen los políticos y no las cumplen”.

No son extraterrestres
Muchos visualizan a estos niños como seres superdotados o como personas incapaces de divertirse, pero desde la visión de sus instructores ellos son niños normales que hacen las mismas cosas que cualquier otro. Pero con un poco más de amor por las letras.

En la vida de cada niño la recreación constituye un elemento de gran importancia.

Además de crear hermosas composiciones los pequeños sacan su tiempo para divertirse.

“Yo veo mucha televisión, escucho música, juego con mis amigas”, narra Niurcary.

La música también forma parte de la musa de estos pequeños literatos. Canciones de José José, Juan Luis Guerra y Rubén Blade han han sido homenajeadas por los pequeños.

Versadores y cuentistas
Escribir poemas y cuentos es parte de lo cotidiano en los talleres, quizás lo que nadie se podría imaginar es que estos niños son capaces de elaborar sus composiciones en un tiempo relativamente corto.

Las manecillas del reloj marcaban las tres de la tarde, en el salón habían alrededor de 20 niños, el profesor Mesa abrió una tertulia en la que conversaron sobre la lluvia, luego le dictó la frase “La lluvia sabe a cielo” y le dió un tiempo de cinco minutos para que escribieran sobre ese tema. Cuando el cronómetro paró de contar, todos leyeron hermosos versos construidos con aquella frase.

David Sena es uno de los instructores de los talleres, manifiesta que ha aprendido mucho trabajando con los chicos. Para Sena ellos aprenden más rápido que los adultos. Dice que el método de enseñanza que ellos utilizan permite que los infantes en poco tiempo puedan construir metáforas, así como dominar los escenarios donde participan.

“Nosotros hemos logrado que niños que aún no están alfabetizados puedan componer poesía. El trabajo no es tan difícil pues los niños por naturaleza son creativos.

Nosotros les proporcionamos las herramientas y a partir de las cuales ellos continúan creando”, explica Mesa.

Para este afanado instructor sus alumnos son capaces de producir grandes composiciones con solo un poco de motivación. Afirma que muchos de ellos leen obras completas de grandes escritores, pues con la dinámica que han desarrollado ellos no se aburren”.

Piedras y obstáculos
Los talleres literarios infantiles han tenido que superar muchas dificultades para seguir existiendo en los barrios de San Cristóbal y Baní.

Mesa enumera una serie de inconvenientes que le impiden trabajar a plenitud, entre los que sobresalen: la falta de recursos económico, la apatía de las autoridades que no comprenden la importancia del proyecto para las comunidades y luchar contra el statu quo de muchos sectores que no creen en los suyos.

Hermanado en la literatura
Solimar Negrón es una joven de Puerto rico, quien es parte del proyecto denominado “Algarabía”. “La iniciativa literaria trata de desarrollar nuevas formas de pensar a partir de métodos que no son utilizados en la enseñanza convencional.

Para nosotros ha sido de gran ayuda trabajar junto a la FLAM, este es un programa que debe llevarse a otros lugares”.

Para el mexicano Fabián Villegas, quien también es instructor de “Algarabía” el nivel de compresión de estos niños es sorprendente. El joven profesor expresa que su objetivo principal es desarrollar una plataforma pedagógica que le permita llegar donde la pedagogía tradicional no ha llegado.

“La experiencia de compartir el programa Algarabía con República Dominicana ha sido de gran ayuda para nosotros, realmente hemos aprendido bastante con estos niños”.

(+)
EL RÍO CON OTROS MATICES

Para quienes viven en las márgenes del río este adquiere otra significación. La exposición “Semántica del Río” creada por la FLAM muestra la realidad que viven los residentes en las riveras del Nigua y el significado que este adquiere para ellos.

Leidy Santana, una joven escritora,quien vive a pocos metros del río Nigua, inspirada en la crecida del afluente escribió un poema al que tituló “El río está en el barrio”: Es una realidad que el río está en el barrio, este río nos nubla la mirada, se viste transparente.

El río anda por la calle como si fuera mi muñeca, la cascada de mariposas mágicas me desprende el rostro llevándoselo hacia otra parte, se cree ser un pergamino de tinieblas.

Este río de tinieblas que me corre por las venas como Piter y Campanitas. Pero no, no estamos en el país de nunca jamás, es una realidad que estamos en el barrio y estoy llorando frente a mi casa.

Recomendar este articulo por:
COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario Contraseña    
 
 
Más en Ventana