http://images2.listindiario.com/image/article/25/680x460/0/4DA3055F-1BE1-4A24-8F50-D478A391978C.jpeg
Listin Diario
15 Septiembre 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 10:18 PM
Zona Este 28 Julio 2007
0 Comentarios
Tamaño texto
ENTREVISTA CENTRAL
Carlos Alfredo Fatule, padre e hijo
Compartir este artículo

La expresión de tal padre tal hijo cobra sentido con esta pareja a quienes une mucho más que el mismo nombre. Todos conocemos las condiciones musicales y de humorista de Carlos Alfredo Fatule a través de una destacada carrera en la música, la televisión y los espectáculos. Pero al conocer a su padre, Carlos Alfredo Fatule Chaín, nos damos cuenta de dónde heredó el hijo ese humor tan peculiar, así como su amor por la música y el canto.

Desde la finca que posee la familia a la entrada de la ciudad de La Romana, donde los frutos de las matas de mango parecen besar el  suelo, tuvimos un encuentro con este dúo que guitarra en mano y un humor desbordante nos contaron sobre lo que significa la paternidad para ellos.

El padre
Carlos Alfredo Fatule Chaín nació en el Seybo en el año 1933 y se trasladó a La Romana en el año 1951 a trabajar en Phillips, una empresa de zona franca, reparando televisores y radios, ya que es técnico en electrónica. En 1959 se casa con la señora Zoila con quien procrea 4 hijos, siendo Carlos Alfredo el mayor. Luego nacieron Fazileh de las Mercedes, Carlos Manuel y Zoila Vivián.

¿Cuáles valores les transmitió a sus hijos?
Les inculcamos valores cristianos desde pequeños, así como apego al estudio, nos ocupamos de sus calificaciones escolares y nos manteníamos  en contacto con sus maestros.

¿Cuál es su rasgo más marcado como padre?
Al principio era muy duro con el “fuete”, luego aprendimos a corregirlos con la palabra, a través de las enseñanzas del movimiento familiar cristiano al que pertenecíamos, tanto así que ya no utilizaba el fuete sino que hablándoles los ponía a llorar, les razonaba, les hacía entender las consecuencias y ellos entraban en razón.

¿De quién heredó Carlos Alfredo sus dotes musicales?
 Nosotros tenemos ascendencia de músicos, de los Chaín. A mí siempre me gustó la música, tenía un acordeón, siempre quise estudiarla, pero no lo seguí por asuntos de trabajo.

¿En qué rasgo es que más se le parece su hijo?
En el trabajo, él es muy perseverante, trabaja con ahínco en todo lo que se propone. Y el humor es una vena común en la familia.

Mi hijo Carlos Alfredo ha sido dotado de un don especial que Dios le otorgó. En todo lo que ha incursionado se ha desarrollado y ha sido líder entre sus compañeros. Ha sido un buen hijo, un buen padre y un buen esposo, es muy inteligente.

¿Cuál es la anécdota que más recuerda de su hijo?
Cuando él era pequeño tenía una bicicleta y se puso a hacerle lujos  a una noviecita. La calle era una bajada y había material asfáltico acumulado en una parte. Él iba mirando hacia un lado  y no vio el promontorio, chocó la bicicleta y se partió los dos brazos. Un vecino lo recogió y cuando llegó, me dijo ¡mira papi! Enseñándome los dos brazos rotos. Eso fue un momento muy difícil para nosotros.

¿Cuál es su opinión sobre los padres de hoy día?
Los padres de hoy día están muy ocupados en sus trabajos, en sus bienes y sus negocios; mientras que los niños se están educando con las trabajadoras.

¿Qué disfruta más ser papá o ser abuelo?
Ahora estamos gozando muchísimo con los nietos. En esta etapa  los papás los corrigen y nosotros nos la pasamos haciéndoles “moriquetas”.

El hijo
Carlos Alfredo Fatule nació en la ciudad de La Romana hace 46 años. Su padre recuerda que los reyes (Reyes Magos) le dejaron de regalo un pianito pequeño en el cual tocaba el himno nacional y varias melodías infantiles. Ante el talento de su hijo contrataron un maestro de música y le compraron un piano más grande, con el cual terminó de darle lecciones. Mientras estudiaba en el Colegio Santa Rosa de esa ciudad fundó una pequeña orquesta con sus amigos con la cual tocaban bailes. El pequeño grupo fue dejado a un lado cuando se marcha a estudiar medicina en la Universidad Autónoma de Santo Domingo llegando hasta el octavo semestre.

Pero a la larga la música se impuso y Carlos Alfredo inició una carrera artística que con altas y bajas se ha mantenido en el gusto del público, que lo califica como el showman dominicano.

Este artista fue bendecido con dos hermosas hijas, Stephanie y Karla, fruto de su primer matrimonio, y está a la espera del nacimiento de su tercera hija, Emma, quien vendrá al mundo en los próximos meses.

¿Qué tipo de padre es Carlos Alfredo?
Cien por ciento, tiempo completo, no solamente para cubrir mis responsabilidades sino para ir más allá en lo que conlleva ser un papá divertido, ameno, niño, hermano, pero nunca dejando de ser el papá. Siempre respetando la condición de personalidad de cada individuo. Nunca he tratado de que mis hijas lleven una disciplina obligada. Lo importante para un padre no es imponerle profesiones sino es ver que tus hijos se desarrollen y puedan ser buenos profesionales y buenos seres humanos con el talento y los dones que Dios te da. Eso es cumplir con el mandato de tu responsabilidad como papá en el desarrollo posterior de lo que va a ser un individuo feliz, esa parte es importante: la felicidad, cuando tu como hijo logras ser feliz, puede ser como carbonero. Eso es lo mejor que yo he tenido como hijo de mi papá y mi mamá.

¿Cuál es la cualidad que más admiras en tu padre?
La hiperactividad. Es un ser muy hiperactivo, no puede estar tranquilo en ningún momento. La vocación de servicio de mi padre y que siempre está contento. Mi papá es de la gente que olvida rápido, perdona inmediatamente, es un ser maravilloso. Estoy teniendo la oportunidad ahora de honrarlo más que nunca visitándolo mucho porque un mandato que nos dio Dios es honrar a tu padre y a tu madre. Quiero estar bien conmigo mismo, con Dios y con mi padre, darle el gusto de compartir conmigo y nuestras hijas.

¿En que aspecto te pareces o quisieras parecerte a tu padre?
En la nobleza, somos muy nobles, la nobleza de sentimientos, expresamos exactamente lo que sentimos con nuestras caras, nuestros ojos. Y la nobleza de corazón, nosotros damos mucho,  no nos importa no recibir. Yo doy. Es la filosofía que nos dio Jesús: el amor; el amor significa dar sin recibir nada a cambio.

¿A qué edad fuiste papá por primera vez?
Stephanie me hizo papá muy joven, cuando yo tenía 24 años. Yo pude comprender lo que era el amor de mi papá hacia mi cuando vi a Stephanie nacer. Maravillosa. Yo tuve la oportunidad de ser la primera mano que la tuvo.

¿Cuándo sentiste por primera lo que significaba ser papá?
Ese día, y luego con todas las ayudas, porque yo me involucro mucho con los bebés, me encanta la vigilia, el amamantar, el asunto de las leches, de los gases, levantarme de noche, porque me hace un ser privilegiado y cumplir con esa responsabilidad. Esas son cosas que yo nunca olvido.

¿Qué es lo más difícil de ser padre hoy día?
Cumplir con cada una de las responsabilidades esenciales que son el corregir, demostrar con buenos ejemplos y la supervisión constante. Esa es una tremenda falla de los padres, eso no puede hacerlo una madre sola, tienen que hacerlo en conjunto pues es una responsabilidad de dos. Dios te da la oportunidad de tener prestado a una criatura a la cual tú debes infundirle buenas costumbres moral, cívica y espiritual, sin esos elementos se criará una persona con valores muy bajos. Todo eso se lo he infundido a mis hijas.

¿Cómo manejas la relación con tus hijas desde fuera?
Siempre he mantenido la relación y he tratado de que sea constante de parte mía. Son adolescentes con múltiples actividades, no se pueden controlar mucho, tienen dominio de su vida por completo. Stephanie tiene 20 años y Carla 15, por sus múltiples actividades ya no son bebés que están al lado de uno como está, por ejemplo Chanell, que es la hija de mi esposa que vive con nosotros.

¿Te defines como un papá recto o chévere?
Soy “RT”, rajatabla. Haber pasado momentos difíciles en mi vida, confusos y mundanos, fueron necesarios para reafirmar más mi condición de rectitud, de honestidad y de ser feliz. Y a través de mi ejemplo, mis hijas saben que sí se puede ser honesto, familiar, divertido y ser papá también.

¿Qué tanto ha influido pertenecer al medio artístico en la educación de tus hijas?
En mi caso no influyen en lo absoluto. Ellas han crecido viéndome artista, ellas saben que es un traje que me pongo, eso es normal para ellas; ahora en casa soy el papá.

Te casaste de nuevo y vas a ser padre otra vez, ¿cómo te sientes en este momento?
Maravilloso. Ser papá de nuevo. Mis hijas me relajan y me dicen que voy a ser papá abuelo. Pero pasando revista a varios de mis amigos que también Dios les ha dado la oportunidad de ser feliz, hay muchos papá abuelo. Además yo soy un muchachito, tengo 46 años nada más.  Veo a mi papá con 74 años y pienso que voy a durar más, yo quiero ser como él.

De la educación que le diste a tus hijas mayores, ¿qué repetirías y qué cambiarías con esta nueva bebé?
Casi todo lo que le di a Stephanie, y a Karla: amor, amor y amor; protección, educación hogareña, principios de ser humano; todo lo que le fundé a esas criaturas también se lo estoy transmitiendo a la hija de mi esposa que es la mía también, Chanell, y cuando Emma nazca también va a recibir lo mismo porque yo soy el mismo de siempre.

¿Cómo ha cambiado tu vida al conocer a Dios?
Definitivamente cuando se tiene a Dios como centro de una familia mejora en todo sentido. Hay que tener a Dios de forma sincera, pero hay que establecer compromisos con él, porque al Dios que yo le sirvo es un Dios de pactos; yo tengo que hacer mi parte para que él trabaje y esperar y los resultados que son maravillosos.

Mi vida antes de conocer al Señor, tiene pinceladas hermosas, pero lo que he recibido no lo cambio por nada. El propósito de Dios es que haya pasado todo eso para llegar a este estadio donde yo conseguí ser una persona estable, responsable, amorosa. Todo lo que yo soy como ser humano intrínsicamente florece con Dios.

A mí me va mejor en mi programa de televisión, a nivel personal tengo más trabajo que nunca; soy mucho más organizado en todo sentido y tengo la felicidad en mi hogar, qué más quiere pedir un hombre que no sea la salvación.

¿Vas a trasmitir esos valores cristianos a tus hijas?
Definitivamente. Eso estamos rogando. Mi esposa Yohanna es cristiana, disfrutamos mucho, somos un hogar muy feliz. Estamos yendo al centro de reestructuración Mahanai, es un templo joven que pertenece al ministerio la Batalla de la Fe que comanda el pastor Ezequiel Molina Rosario y en La Romana también asistimos a una igual del hijo del pastor, Ezequiel Molina Sánchez.

¿Cómo deseas ver a tus hijas en el futuro?
Le pido a Dios cada día que me siga forjando como padre, que me siga dando paciencia para criar mucho mejor, para ser ejemplo  a seguir cada día con buenas acciones y que me siga fortaleciendo con su espíritu para sobrellevar cada una de las acciones que tenga como padre en lo que me resta por vivir en el mundo.

COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Se ha cerrado la discusión de este artículo por lo que no se puede comentar
Más en Zona Este