Podemos definir un “romance” como una relación amorosa pasajera, aunque se dan casos en que no es tan pasajera y perdura por mucho tiempo. Los romances en la oficina actualmente son un fenómeno cada vez más frecuente, de hecho, si nos ponemos a pensar en las largas horas que pasamos en la oficina, no debe ser sorpresa el hecho que allí ocurra una que otra relación, o hasta sexo ocasional. Es tanto así, que esto se ha convertido en algo preocupante para los departamentos de Gestión Humana.
Según nos comenta la terapeuta Ana Luna, existen varios factores, aunque el principal para que se dé esta problemática, es la cercanía. “Las personas bien vestidas, arregladas, dando lo mejor de cada uno en el trabajo, hacen que surja una gran admiración entre ellos, nos ‘enamoramos’ de lo que esa persona proyecta en el área laboral, muchas veces sin conocer cómo es o cómo se comporta en el área afectiva y/o emocional”, señala.
De jefes, secretarias y otras cuestiones
Uno de los casos más comunes es cuando el jefe pretende a su secretaria. Aquí la situación se vuelve más compleja, porque todos en la empresa comentan la relación y se da mucho el favoritismo. En este caso, difícilmente el jefe despida a su secretaria, pero si él descubre que esto sucede con otros de sus empleados, la cancelación puede estar a la vuelta de la esquina.
En ocasiones, se pierde un o una buena asistente, secretaria o ejecutivo competente por temas de enamoramiento, incluso, hay empresas que no lo permiten y uno de los dos debe renunciar al puesto.
Señales claras
Los empleados de cualquier empresa suelen detectar algún romance entre sus compañeros, porque esas dos personas siempre suelen estar juntas y, al momento de hablar, su tono de voz disminuye y se comunican casi como si secretearan. Suele darse el caso de que, al momento de interactuar, se noten un tanto más secos de lo acostumbrado.
“A pesar de todo esto, es bueno aclarar que por más prohibidos que estén los romances en la oficina, cuando el amor llama, las regulaciones son la menor preocupación para los tórtolos”, indica la especialista.
En aumento
Una encuesta realizada en el año 2009 por Wall Street Journal en Estados Unidos, reflejó que un 40% de los encuestados había tenido un romance en la oficina en algún momento de sus vidas.
“Esta situación”, nos dice Luna, “se da muy a menudo y va en aumento. Sucede en las universidades, áreas de trabajo, en fin, cualquier lugar en que hayan personas con vínculos cercanos, momentos de crisis que por ser de trabajo se resuelven sin dejar huellas, rencores afectivos o emocionales”.
De la oficina al hogar
Pero una situación que suele darse muy a menudo es aquella en la que uno de los cónyuges descubre que su pareja tiene algún tipo de relación con uno de sus compañeros de labores.
“Como estas personas siempre dan la excusa de estar inmersas en mucho trabajo y llevar una agenda muy apretada con un sinnúmero de reuniones, sus parejas, muchas veces, sienten lástima por ellos, y al descubrir toda la verdad, se llenan de dolor y decepción”.
Como los romances en la oficina suelen ser inevitables, muchas empresas, para evitar este tipo de situaciones, desde el momento mismo de emplear a alguna persona, ponen sus puntos claros sobre este tema, y de esta forma evitar inconvenientes mayores. Otras lo permiten, mas sin embargo, aclaran que pueden tener una relación siempre y cuando no afecte lo laboral.
Consejos
Para evitar problemas en su lugar de trabajo, trate de relacionarse con personas ajenas a su departamento, o mejor aún, gente fuera de la compañía y que no sea la oficina el nicho de su pasión. Si ya tiene el romance, evite hablar sobre el tema con sus compañeros, por más que sean amigos, terminarán filtrando la información y se convertirá usted en la comidilla de la empresa.