Enérgica y afable, la ingeniera egresada de PUCMM está convencida de que a los más jóvenes debe inculcárseles el respeto por el medio ambiente y una conciencia ecológica, como estrategia para contribuir a un mejor futuro. Su vasta experiencia en el tema se percibe desde sus labores en el Ayuntamiento de Santiago, donde encabeza un ambicioso proyecto que originó nuestra conversación.
Usted es Magíster en Ingeniería Ambiental, ¿cuál es el campo de acción de esta especialidad?
Esta especialidad busca prevenir y corregir los daños ambientales que puedan ocasionar las actividades humanas, incluyendo los proyectos que desarrolla el ser humano para mantener y mejorar su calidad de vida.
¿En qué consiste su labor en la Corporación Municipal de Aseo de Santiago?
La Corporación Municipal de Aseo de Santiago se crea para iniciar en la ciudad una apropiada gestión integral de los residuos sólidos. En sus fases iniciales, consistió en crear las recursos humanos y la institucionalidad adecuada para que se pudiera completar esta etapa. En la actualidad nos encontramos en la fase de implementación de una recolección eficaz, tratamiento final de los residuos, educación ambiental, atención al usuario y los análisis de costo de la gestión de los residuos.Desde su perspectiva, ¿cómo evalúa la ciudad en términos medioambientales?
Como ciudad y como segundo municipio con casi un millón de habitantes, acarreamos muchos problemas ambientales los cuales necesitamos afrontar y efectuar un plan de acción a largo plazo. Tenemos la bondad de que contamos con agua potable de calidad, un 40% del agua residual recibe un tratamiento adecuado, pero debemos crear la conciencia del ciudadano en el respeto a nuestro entorno y, para lograrlo, debemos reducir el ruido, ya que es la parte que más impacta a nuestro municipio, fomentar no vivir en los márgenes de cañadas, no obstaculizar los cauces de los ríos, no cortar los árboles indebidamente y preservar nuestros espacios naturales, ya que en la actualidad contamos con pocos.
Su vinculación con el tema de los rellenos sanitarios, ¿a qué razones obedece?
Mi vinculación al relleno sanitario obedece a que dentro de la gestión integral de los residuos existe lo que es la disposición final y para esto se necesita crear una infraestructura y utilizar tecnologías adecuadas para el correcto tratamiento de los residuos sólidos. En nuestra ciudad tenemos el vertedero de Rafey, a cielo abierto, sin ningún tipo de control, que estamos en proceso de transformarlo en relleno sanitario con la colaboración con Japón, utilizando una tecnología denominada Método Fukuoka, para cuya implementación hemos recibido capacitación por parte de técnicos japoneses.
Usted ha estado involucrada en el proyecto del Eco Parque Rafey. ¿Podría explicarnos este proyecto?
En realidad su nombre completo es Complejo para el Tratamiento de los Residuos Sólidos de la Ciudad de Santiago Ecoparque Rafey. Dentro de este complejo está planificado realizar una planta de reciclaje, una planta para el tratamiento y separación de los residuos sólidos, una planta para los residuos especiales o contaminantes. En lo referente a la fase de cierre del antiguo vertedero, estamos implementando la reforestación de diferentes áreas, con lo cual podremos ir paulatinamente revirtiendo el impacto que causamos en esa zona de la ciudad.
¿Cuáles experiencias internacionales pueden y/o deben aplicarse en la ciudad de Santiago, en materia de infraestructura medioambiental?
Brasil nos ha apoyado en los planes de manejo de áreas verdes y parques lineales, recuperación de cañadas con el concepto de acupuntura urbana, que nos permite rescatar áreas y transformarlas en áreas más amigables al medio ambiente. En cuanto al manejo de los residuos sólidos, estamos trabajando con colaboración japonesa.El modelo institucional que estamos llevando es el de la Sociedad Gallega de Medio Ambiente, un modelo que permite a ambos sectores involucrarse en el proceso y encontrar soluciones en conjunto.